| VENEZUELA.
¿Estrategia presidencial?
Vladimir Gessen
El 28 de diciembre de 2006, el presidente Chávez, en acto militar, inició la transformación de la Fuerza Armada Nacional (FAN) en fuerzas armadas bolivarianas. Desde octubre trascendió del marco castrense la diatriba acerca del papel institucional de la FAN. El general Raúl Isaías Baduel había indicado el papel civilista de las fuerzas armadas en clase magistral ante los cadetes. Luego, el general Alí Uzcátegui Duque, secretario general del Consejo de Defensa, dijo: "Indiferentemente del concepto que le podamos dar a eso de 'rojo rojito' estamos frente a un proceso político que requiere del cambio de las instituciones y la FAN no puede estar fuera de ella".
Baduel por su parte expresaría en noviembre de 2006: "Debe haber igualdad de condiciones para todas las parcialidades políticas y sería inapropiado privilegiar a una parcialidad… No se puede pretender asignarle otro rol a nuestra institución que no sea la que está establecida en las leyes…".
Para la fecha, el almirante Luis Cabrera Aguirre, miembro del Estado Mayor de la Presidencia, afirmó: "En Venezuela hay una revolución y la FAN lo entiende, acepta y participa de ella sin ningún tipo de ambages… Todas las organizaciones del Estado tienen que ser rojo rojito". El comandante en jefe, terciaría en el acto militar y sentenciaría una orden clara: "Ser institucional hoy es ser revolucionario, porque la revolución se ha institucionalizado… los soldados nos convertimos en actores fundamentales del proceso revolucionario, y deben sentirse orgullosos… de tener las armas de una revolución…".
Pensamos entonces, dado que en ese mismo evento el presidente Chávez anunció lo del Canal 2, que lo había hecho para que los medios de comunicación se ocuparan del cese de RCTV, ignorando las evidentes aseveraciones inconstitucionales asomadas en relación a las FAN que debió ser realmente el objeto del debate de la opinión pública. Van 4 meses con el caso de RCTV copando el espacio comunicacional, al cual no le restamos importancia, pero la FAN ha pasado de verdaderamente institucional a "socialista, patria o muerte" y los cambios constitucionales, incluida la reelección y descentralización, no se discuten, se mantienen en secreto mientras la oposición se concentra en una sola actividad. Imaginemos que el Tribunal Supremo de Justicia sentencie a favor de RCTV. El Presidente diría que está en desacuerdo, pero acata el fallo "porque en Venezuela existe separación de poderes". Así, se eliminaría toda la argumentación opositora. Ante el mundo Chávez volvería a legitimarse (una vez más). Además, cuando la Corte dictaminara que sí es válida la reforma constitucional sin nueva constituyente, reelección y descentralización admitidas, y que las FAN sí pueden y deben ser bolivarianas y revolucionarias y todo lo que viene, no será fácil decir que privó la parcialidad en ese veredicto, dada su reciente e "imparcial" decisión a favor de la libertad de expresión.
Firmas Press. El autor es psicólogo y comunicador venezolano
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