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Reportaje especial
Panamá, martes 8 de mayo de 2007
 

COLGADO.

El día que se acabó Bella Vista

Lorena Milanés

Honestamente, no sé cuándo empezó. Tal vez fue con la construcción del edificio hoy llamado Torre Universal sobre la avenida Federico Boyd. Quizás fue cuando levantaron en los años 70 los primeros edificios altos del área, ambos sobre la calle 48, Las Palmeras y el P.H. Rascacielos Versalles de 20 pisos cada uno.

Para mi empezó hace 15 años cuando fueron demolidos los cuatro edificios "bellavistinos" en calle 52, detrás de "Maduro", como le dicen las abuelitas.

Tal vez alguno de ustedes los recuerde; eran los San Esteban y Pandos.

En este lote, en donde hoy se construye un complejo multifamiliar con un mini centro comercial, éramos solo 24 apartamentos, los estacionamientos y áreas abiertas abundaban.

Tuve la dicha de crecer en uno de esos edificios, en el Pando #6.

Todavía recuerdo las puertas estilo francés con su manija de cristal, el piso de pasta de la cocina, el enorme lavamanos y la altura de sus techos.

Recuerdo a mi abuelo intentando cambiar un foco con su improvisado invento, ya que no había escalera suficientemente alta para llegar a la lámpara. ¡Ni hablar de poner un cuadro! Mi abuelo pasaba mucho trabajo presionando el drill contra la gran pared, hasta que finalmente cedía para luego poder colgar un cuadro.

En estos edificios, tuve el privilegio de compartir con las familias Algandona, Castro, Del Valle, Españó, López-Athanasiades, Quirós, Rivera, Villamariona. Siempre recordaré al señor Dámaso y al señor Reyna, este último hacía vinos en su amplio garaje.

Todos los vecinos nos conocíamos, y hoy en día reencontrarnos es siempre una oportunidad para recordar.

Por esto y muchas cosas más, es que hoy considero un privilegio el haber vivido en Bella Vista; y me cuesta tanto caminar por el lugar y encontrarme semanalmente con, al menos, una demolición.

"Revuelvo la mirada y a veces siento espanto" de ver cómo día a día van desapareciendo estas singulares residencias.

Es increíble cómo nuestro "país en desarrollo" destruye patios con árboles frutales para crear "mil metros de área social".

Desaparecen las áreas verdes de las aceras para crear estacionamientos -los cuales nunca son suficientes.

Aceptamos construcciones que se rajan al instante, lo cual, según las promotoras, es a causa del "asentamiento". ¿Será que el Pando jamás se asentó?, pues jamás le vi una rajadura.

Veo desaparecer los derechos de las personas al edificarse construcciones en áreas denominadas en sus inicios "residenciales" sin consulta alguna a los habitantes del área.

¿Qué le queda a una señorial residencia al verse al lado de dos cajetas de cemento?

No estoy en contra de la construcción, pero lo que hagamos debe ser serio, pensado inteligentemente, ordenado y acorde con el área.

Poco a poco Bella Vista pierde su personalidad, su identidad. Ya no existe calle en el área que no haya sido visitada por el supuesto "progreso".

Progreso se define, según el diccionario Sopena, como la "acción de ir hacia delante, mejorar". Comparo lo que veo a diario con esta definición y solo llego a una conclusión, en mi opinión esto no es progreso.

La autora es gerente de marca de productos de lujo



 
 
 
 
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