| VARIOS.
En Buenos Aires
Juan B. Gómez
Al regresar de unas cortas vacaciones (6 días) en Buenos Aires, pensé que vale la pena anotar algunas cosas que llamaron la atención en esos días que pasé en la gran ciudad argentina.
En primer lugar, tuve la impresión de que el pueblo argentino está muy satisfecho de la obra realizada por su actual presidente, Néstor Kirchner. Kirchner ha sido, según consenso, muy superior a todos los gobernantes que tuvieron durante las últimas décadas. A Kirchner lo distingue una honradez que lo hace invulnerable a los ataques de la oposición, que a estas alturas no ha podido integrarse y está invertebrada, para decirlo con el filósofo Ortega y Gasset. Todas las encuestas lo dan como seguro ganador de ir a su reelección. Pero él aún no se decide, y piensa que su poderosa compañera, la senadora Cristina Fernández, podría ser la próxima presidenta del país (lo que también corroboran las encuestas).
A propósito de ella, en esos días llegó a México, y en el país azteca defendió la necesidad de una alianza estratégica entre los dos países. "Creo que ha llegado la hora de profundizar en una tarea que se viene dando y que la han dado principalmente los empresarios, tanto argentinos como mexicanos, que es la integración económica", dijo la señora de Kirchner, a quien se le reitera continuamente su gran inteligencia y capacidad de trabajo. En una foto se le ve conversando con el empresario mexicano Carlos Slim, el segundo hombre más rico del mundo.
¡Se parece a las misiones que envía nuestro país!
Y mientras que la esposa de Kirchner representaba tan dignamente a su país en México, la ministra de Economía de Argentina, Felisa Miceli, afirmaba orgullosa: "Por primera vez la economía crecerá por quinto año consecutivo, con superávit fiscal y comercial. El objetivo no es sólo lograr el crecimiento del producto, sino a través de él, mejorar la calidad de vida de la población".
Algo debo decirles también sobre la Feria Internacional del Libro, que se efectuó en los días en que yo estaba allá. No voy a decir que me decepcionó, pero sí que no fue del estilo de las librerías que me gusta visitar. Aquello era de una inmensidad tal que me abrumó. Imagínense, pabellones enormes con miles de libros, que usted tenía que ver a la carrera, y cien mil asistentes que empujaban. No, volví a las librerías de la calle Corrientes, y allí, tranquilo, compré los libros que quise comprar.
Y hubo un caso del que se habló mucho en Argentina; y llegó al final hace pocos días. Se trató de lo que sucedió al joven millonario Andrés Mancini, de 23 años, quien en una noche de farra mató con su automóvil BMW al señor Bonifacio Tévez. "Y la justicia condenó ayer (lunes 23 de abril de 2007) a una pena miserable de tres años de prisión a un joven que hace dos años mató a un hombre con su auto y lo dejó abandonado en Avenida del Libertador".
Y el día que se decidió la suerte del joven, el abogado Gregorio Dalbón, quien representó a la familia de la víctima, gritaba: ¡"La justicia argentina es una m... y me importa tres carajos lo que pueda hacer el Colegio de Abogados. Esto es una m...!", dijo Dalbón varias veces frente a las cámaras de televisión. ( Tomado del diario Crónica,Buenos Aires 24 de abril de 2007).
Cuando leí la protesta del abogado contra un fallo que favorecía a un joven millonario, por solamente haber sido condenado a tres años de prisión luego de matar a un hombre con su automóvil, me quedé pensando, qué hubiera dicho en Panamá, donde no hay ni un solo millonario preso, porque acá sí es verdad que la justicia...
Y no les digo que Maradona está en un psiquiátrico, porque esa fue una noticia mundial.
El autor es periodista
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