TAL CUAL
OPORTUNIDAD. El debate sobre la venta regalada de los terrenos de Punta Chame a tío Espino debería aprovecharse para poner luz dentro de Catastro y del MEF sobre la venta de derechos posesorios en todo el país. Primero, por los abusos de muchos inversionistas nacionales y extranjeros que compran terrenos, con habitantes incluidos, a precios que, obviamente, no son de mercado. Si van a repartir el país, al menos que lo vendan en lugar de regalarlo.
FIASCO. Claro, que no vendan tanto porque luego el que compra se puede llevar una desilusión. Bocas del Toro estuvo este verano sin agua porque el cielo la castigó, y ahora por una falla eléctrica en la potabilizadora de Changuinola. La saturación y la falta de planificación en Bocas la han convertido en una zona inhabitable. De este bazar, salen perjudicados los nuevos residentes y, por supuesto, los de siempre.
REVUELO. Si el limbo ya no es limbo, y el infierno vuelve a estar de moda… ¿por qué no puede aparecer el Cristo de Esquipulas en un árbol del Valle de Antón? El Presidente debería nombrar una Comisión que estudie el fenómeno por tres meses. No servirá de nada, pero al menos desviará la atención sobre tío Espino y los demás fiascos.
Paco Gómez Nadal
paco@prensa.com
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