El plan de la Administración de la Caja de Seguro Social (CSS) para que esta institución se encargue de todos los hospitales del país –que suman más de 910- más que una propuesta, parece una pesadilla. Para empezar, hay que destacar el hecho de que la CSS cuenta con solo una fracción de esos hospitales: unos 90, en tanto que el Ministerio de Salud administra los restantes 820.
La experiencia nos dice que la Caja está lejos de ser eficiente como para confiarle nuevas y mayores responsabilidades. Las pruebas están a la vista: largos trámites para obtener una cita médica; excesiva burocracia; escasez de medicinas y de especialistas; incluso, su credibilidad es menos de cero no solo por lo ya descrito, sino por las 79 vidas truncadas a quienes le recetaron un veneno para curar un resfrío.
La CSS no está preparada profesionalmente para enfrentar el reto de extender sus servicios a toda la población. Primero tendrá que ganarse la confianza de sus asegurados para luego pretender ganarse la del resto del país. |