| COPA UEFA.PARTIDO DE IDA DE LAS SEMIFINALES.
Espanyol hizo el ‘show’
El de Pandiani fue su undécimo tanto en el torneo del cual es su máximo cañonero.
Los choques de vuelta serán el próximo jueves, con el Sevilla y el Werder Bremen como anfitriones.
| EFE/Carmen Jaspersen |
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| CABEZAZO. El centrocampista del Espanyol Moisés Hurtado (Izq.) marca el primer gol de su equipo ante el portero del Werder Bremen, Tim Wiese, durante el partido de ida de semifinales de la Copa de la UEFA, disputado ayer en el Estadio Olímpico de Barcelona.841253 |
LONDRES, Reino Unido/AP
La posibilidad de una inédita final española en la Copa UEFA quedó más latente que nunca, luego que el Espanyol derrotase, jueves, como local 3-0 al Werder Bremen, y no pudo faltar un gol del uruguayo Walter Pandiani.
En la otra semifinal, protagonizada por equipos españoles, Osasuna doblegó en casa 1-0 al Sevilla, actual campeón del torneo.
Los choques de vuelta serán el próximo jueves, con el Sevilla como anfitrión del Osasuna, mientras que el Espanyol viajará a Alemania para enfrentar al Bremen. La finalísima se jugará el 16 de mayo en el estadio Hampden Park en Glasgow.
En el Estadio Olímpico de Barcelona, goles de Moisés Hurtado, Pandiani y Ferrán Corominas a los 20, 50 y 87 minutos, respectivamente, encarrilaron la eliminatoria.
El de Pandiani fue su undécimo tanto en el torneo del cual es su máximo cañonero.
Bremen jugó con 10 hombres desde los 58 por la expulsión de su arquero Tim Wiese tras una falta sobre Raúl Tamudo, el capitán de los "periquitos".
Osasuna logró la victoria en su estadio Reyno de Navarra en Pamplona, gracias al gol de Roberto Soldado a los 54 minutos. Soldado cabeceó una pelota tras un tiro libre cobrado por David López.
Pese a que dominó el partido en los primeros compases, Sevilla no pudo con el muro defensivo y ahora lleva 15 años sin ganarle a domicilio al Osasuna.
Osasuna celebró su primera presentación en una semifinal de un torneo europeo desplegando una enorme bandera rojiazul detrás de uno de los marcos del estadio.
Espanyol quedó en una posición inmejorable de disputar su segunda final en la Copa UEFA, ya que hace 19 años perdió ante el Bayer Leverkusen por la vía de los penales.
El conjunto catalán demostró la potencia que lo tiene como el más goleador del certamen con 31 conquistas.
Iván De La Peña fue el gestor de los dos primeros goles, ambos en jugadas de córner.
En el primero, De La Peña cedió en corto a Francisco Pérez Rufete y este centró al corazón del área para el cabezazo de Hurtado.
Espanyol aumentó tras otro tiro de esquina lanzado por De La Peña. Esta vez, el volante encontró la testa del Rifle Pandiani.
El partido se complicó más para el Bremen cuando Wiese salió del área y derribó a Tamudo cuando este se enfilaba al arco.
Andreas Reinke, el arquero suplente, entró por Wiese y Bremen debió sacrificar a su volante Daniel Jensen.
REACCIÓN
Ernesto Valverde, técnico del Espanyol, mostró ayer su satisfacción por el resultado y reconoció que el resultado "admite comparaciones" con la final de la UEFA de 1988 en que el Espanyol perdió tras ganar el primer partido por 3-0, por lo que aseguró que evitará "el más mínimo exceso de confianza" en la vuelta.
Valverde destacó que a su equipo le queda "mucho por sufrir" en el partido de vuelta, que se disputará el próximo 3 de mayo en Bremen, "porque sé que esto no ha terminado".
"La gente está muy contenta, pero no hay nada hecho todavía", comentó Valverde, jugador del Espanyol de 1988 que perdió la final de la UEFA en 1988, al caer en los penaltis del partido de vuelta ante el Bayer Leverkusen después de dejarse remontar un 3-0.
"En esa película ganaron los alemanes, así que debemos intentar hacer lo necesario para que esta sea otra", añadió el entrenador del Espanyol.
Valverde, además, explicó que su equipo estuvo "implicado y acertado" a lo largo del partido, y que fue capaz de lograr "un gran resultado ante un gran equipo".
A la hora de explicar la clave de la victoria del Espanyol, Valverde apeló a un conjunto de factores, "la motivación especial, el orden, el acierto y el hecho de que el equipo está muy metido en esta competición desde el principio".
"Tras el 2-0, cada balón que robábamos significaba peligro al contragolpe, y en ese sentido, la expulsión del portero del Werder ha sido decisiva", dijo.
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