| POSADA CARRILES. VIGILIA DE 36 horas EN LA HABANA.
Cubanos se niegan a olvidar
Cuba acusó a EU de proteger al ex agente de la CIA. La decisión fue considerada como un insulto.
Ayer se mostraron fotografías de las víctimas del atentado contra un avión civil cubano.
| AFP/ Rodrigo Arangua |
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| VIGILIA. Los familiares de las víctimas exigen que Posada Carriles pague por sus crímenes. 838441 |
LA HABANA, Cuba/Servicios internacionales
A las 8:00 en punto de la mañana de ayer, los familiares de las víctimas de los atentados atribuidos a Luis Posada Carriles se plantaron frente a la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, para denunciar la concesión de la libertad bajo fianza del anticastrista. Comenzaba así una vigilia de 36 horas.
Un total de 152 fotografías de gran tamaño de las víctimas del atentado contra un avión civil cubano sobre Barbados en 1976, así como del joven turista italiano que falleció en la serie de ataques contra objetivos turísticos en 1997, entre otros, permanecerán firmes en las próximas horas, sostenidas por sus familiares y por jóvenes estudiantes cubanos que toman el relevo cada hora.
Primero, un reclamo: "Hoy queremos alertar al mundo del peligro que representa que se encuentre libre el mayor asesino del imperio occidental", leyó en un comunicado una representante de los familiares de las 73 víctimas de Barbados. "Nos llena de indignación que este verdugo protegido por las autoridades de Estados Unidos regrese con toda la seguridad y garantías a Miami, guarida de terroristas que durante más de 40 años han cometido numerosos crímenes contra nuestro pueblo", agrega el texto. Después, silencio. Los rostros de los familiares permanecen serios, desafiantes. Detrás de ellos, ondean las 138 banderas negras que Fidel Castro ordenó colocar en febrero de 2006, cuando la Sección de Intereses estadounidenses instaló un gran letrero electrónico en la fachada de su edificio con noticias sobre Cuba.
Pero ante las preguntas de los periodistas, algunos no pueden contener la emoción. "Posada Carriles fue a su guarida, donde sabía que lo podían proteger, "¿quiénes?, la familia Bush", afirma casi entre lágrimas Haymel Espinosa, hija del copiloto del avión siniestrado, Miguel Espinosa.
La mujer denuncia la actitud del presidente estadounidense, George W. Bush, y de su padre, también ex mandatario, así como la de "muchos otros presidentes corruptos, como [la ex presidenta panameña Mireya] Moscoso, que han permitido que el verdugo saliera en libertad".
Posada Carriles llegó a Estados Unidos, procedente de Panamá, donde estuvo detenido bajo acusaciones de preparar un atentado contra el presidente de Cuba, Fidel Castro, durante una cumbre en ese país en 2000.
En agosto de 2004 fue indultado por la presidenta Mireya Moscoso.
Detrás de las banderas negras, en la denominada "tribuna antiimperialista José Martí", varias decenas de jóvenes ensayan para tomar el relevo de los familiares a lo largo del día frente a la Sección de Intereses con las fotografías de las víctimas.
Mientras, alrededor de la legación diplomática estadounidense se mezclan carteles nuevos con otros antiguos, todos denunciando la protección estadounidense al anticastrista.
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