| IRAK.SECRETARIO DE DEFENSA DE EU VIENE A PRESIONAR ACUERDO.
Robert Gates llega a Bagdad
Gates ha transmitido al liderazgo iraquí que a EU le urge lograr la reconciliación entre los iraquíes.
Es la tercera vez que el jefe del Pentágono visita Irak, desde que tomó posesión de su cargo.
| AP/Lolita Baldor |
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| URGENCIA. Una vez en Irak, Gates fue al grano: quiere que los iraquíes se pongan de acuerdo cuanto antes para frenar la violencia.838002 |
BAGDAD, Irak
REUTERS
El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, arribó ayer jueves a Bagdad para decirle a los líderes de Irak que Estados Unidos quiere un progreso más rápido en los esfuerzos de reconciliación, un día después de que bombas provocaron la muerte de unas 200 personas.
"Los iraquíes deben saber (...) que esto no es un compromiso con final abierto", dijo Gates, refiriéndose a la presencia de las tropas de Washington en Irak y al nivel de apoyo al Gobierno del país árabe. "Francamente, me gustaría ver un progreso más veloz", agregó Gates a periodistas antes de partir de Tel Aviv hacia Bagdad. Supuestos militantes sunitas de Al Qaeda detonaron una serie de bombas el miércoles en áreas principalmente chiitas de Bagdad, el peor día de violencia en la ciudad desde el lanzamiento del plan de seguridad en febrero.
Gates voló más tarde al bastión insurgente de Falluja, en donde estaba previsto que se reuniera con las tropas estadounidenses estacionadas allí. La visita a Irak es la tercera de Gates desde que asumió como secretario de Defensa, pero es la primera desde la decisión del presidente George W. Bush de enviar 30 mil soldados extra, mayoritariamente a Bagdad.
Las tensiones sectarias entre la mayoría chiita y los árabes sunitas, dominantes bajo el gobierno de Saddam Hussein, siguen siendo elevadas desde que el ataque en febrero de 2006 a un santuario en Samarra desató una ola de violencia que ha dejado decenas de miles de muertos.
Washington, que tiene 146 mil efectivos en Irak, dice que el progreso militar debe ser igualado por la reconciliación política entre las comunidades iraquíes enfrentadas.
Horas antes de la llegada de Gates, un suicida en un coche bomba mató a 10 personas en el sur de Bagdad, cuando impactó su vehículo contra un tanque de combustible, dijo la policía. Otra fuente de seguridad informó que los muertos fueron tres.
Los iraquíes, hartos de la guerra, descargaron su ira el jueves sobre el plan de seguridad en Bagdad, que llevó a una disminución de las matanzas sectarias, pero fracasó en detener ataques con bomba y otros atentados a gran escala. En el peor ataque del miércoles, 140 personas murieron en la explosión de un camión bomba en el área de Sadriya, en lo que fue el ataque individual más sangriento en la capital desde la invasión liderada por Estados Unidos (EU) en 2003. En Sadriya, residentes furiosos maldijeron al Gobierno liderado por los chiitas del primer ministro Nuri al-Maliki por no protegerlos. El humo aún brotaba de entre los escombros y sandalias y vidrios cubrían el suelo.
"El Gobierno está hablando de un plan de seguridad, pero decenas de personas mueren cada día. Nadie nos protege", dijo a Reuters Sabah Haider, de 42 años, ante una decena de minibuses carbonizados.
Rahim Ali, también en Sadriya, añadió: "Los estadounidenses dicen que están aquí para proteger al pueblo iraquí, pero no están haciendo nada". El ejército estadounidense dijo que los autores de los ataques del miércoles parecían ser de extremistas sunitas de Al Qaeda y que estuvieron coordinados.
Los ataques despertaron el temor a nuevas represalias, especialmente por parte de la milicia chiita del clérigo antiestadounidense Moqtada al-Sader
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