| CUBA.
‘Vitral’ clausurado
Gerardo E. Martínez-Solanas
Se ha cerrado en Cuba el último vitral que permitía la libertad de la luz. Vitral era el nombre de una revista cubana independiente y "La libertad de la luz" el lema que le daba razón de ser.
Fue fundada en mayo de 1994, cuando despertaban las esperanzas de un cambio hacia la democracia, por una senda de diálogo y reconciliación. Patrocinada por el Centro de Formación Cívica y Religiosa del Arzobispado de Pinar del Río, la provincia más occidental de la Isla, fue dirigida estos trece años por el propio director del Centro, Dagoberto Valdés, quien logró publicar 77 números bimestrales con bastante regularidad.
Vitral ha sido una revista universalista que se convirtió en fuente de reflexión sobre temas culturales, sociales, económicos y también, por qué no, políticos y religiosos, desde una perspectiva ética que le daba gran profundidad a esa notable diversidad de opiniones y enfoques que la hacían tan interesante. Su tirada era muy limitada y en su versión impresa era un esfuerzo casi artesanal que demostraba una y otra vez el fervor de sus colaboradores a la hora de intentar propagar su verdad.
No obstante, desde la aparición de su versión cibernética se fue convirtiendo en una publicación buscada en el mundo entero por cuantos aspiraban a comprender los problemas de Cuba y a profundizar en realidades y aspiraciones que trascienden al pueblo cubano porque se aplican también a todos los ciudadanos del mundo.
Esta popularidad -lograda por su mensaje universalista- era ya demasiado irritante para el régimen castrista, el cual no admite ningún grado de disensión y, mucho menos, cualquier vestigio de libertad de expresión. En consecuencia, durante los últimos años las presiones gubernamentales fueron en aumento, desde las amenazas veladas hasta el hostigamiento personal, para hacer desaparecer este haz de luz que se filtraba intentando irradiar con su mensaje de esperanza a todos los pueblos ávidos de paz, libertad y democracia.
En el Nº 78 de Vitral publicado hace muy poco en su versión impresa, se anunciaba que "no podrá garantizar más la salida de la revista por falta de recursos". Esa expresión es un eufemismo discreto de la realidad por la que el obispado de Pinar del Río, con el nuevo obispo a la cabeza, cedieron a las presiones del gobierno cubano para dejar de apoyar la publicación de la revista y las labores del Centro de Formación Cívica y Religiosa.
La decisión radical ha impedido la publicación del Nº 78 en internet, de donde sus páginas probablemente desaparecerán en breve. Por tanto, invito a los lectores a las páginas de Vitral en www.vitral.org antes de que también interrumpan su aparición en la web.
No obstante, el lema de Vitral subraya "la libertad de la luz". Podrán clausurarnos el vitral por donde penetraba la luz, pero no importa, porque la luz sigue ahí. No se ha apagado.
Firmas Press. El autor es economista y politólogo
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