| CAMPUS. UN PERUANO MURIÓ EN EL TIROTEO.
Virginia Tech llora a sus muertos
La policía identificó al estudiante surcoreano Cho Seung Hui, de 23 años, como el autor de la masacre.
George W. participó en una conmovedora ceremonia, con miles de personas, en memoria de las víctimas.
| AFP |
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| SEGURIDAD. Los estudiantes de la Universidad Politécnica de Virginia intentan asimilar el triste hecho. La presencia policial en el recinto universitario impide el paso a las escenas de los crímenes.836878 |
WASHINGTON, EU
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En el campus de la Universidad Politécnica de Virginia, donde fueron asesinadas 32 personas, flamean las banderas a media asta bajo un cielo impecablemente azul, casi obsceno frente al duelo nacional. Centenares de estudiantes se reunieron en la noche en forma espontánea en el campus, se abrazaban sin decir palabra, lloraban junto a sus amigos y profesores. Se construyó un monumento recordatorio con el logo de la universidad.
Los estudiantes inscriben sus nombres como silenciosa expresión de duelo y de la falta de palabras. Las velas llamean haciendo frente al viento gélido. Omar Samaha se ha convertido en una especie de símbolo de dolor.
El joven, proveniente de Medio Oriente, perdió en la lluvia de balas a su hermana favorita, una mujer plena de alegría, vital. Luchando contra las lágrimas, con la voz temblorosa, Omar cuenta ante las cámaras de televisión cuánto le gustaba bailar con su hermana.
Luego muestra una fotografía de la bella muchacha. A la reportera también se le humedecen los ojos.
BAÑO DE SANGRE
Pero no son solo sentimientos de profundo dolor y espanto los que afloraron el día después de la peor masacre en un tiroteo en Estados Unidos.
"¿Por qué –preguntan cada vez más estudiantes de la universidad– pasaron dos horas desde el comienzo del baño de sangre, antes de que fueran advertidos del peligro que significaba un francotirador suelto en el campus? ¿Por qué se tardó en suspender las clases en esa mañana ominosa?
–Sigo sin poder entenderlo. "Todos pensábamos que esta universidad era un lugar seguro", dice el estudiante Justin Shaw, de 20 años. Chris O’Brien comparte el desconcierto: "Simplemente no lo comprendo", agrega
Tras 48 horas de la matanza sigue reinando la confusión sobre la manera en que se dieron los hechos del lunes.
Muchos de los muertos y heridos han adquirido nombre y apellido. Como, por ejemplo, Daniel Pérez Cueva, un peruano de 21 años que murió en un salón de francés.
En el barrio, en un humilde sector de El Callao, el polvoriento puerto del norte limeño, la familia del joven no asimila su pérdida. En internet se formó una especie de álbum fotográfico, en el que estudiantes y profesores ponen las imágenes de sus compañeros muertos. Algunas fotografías reflejan cuántas esperanzas y sueños fueron destruidos.
Ayer hubo un nuevo shock: el asesino era uno de ellos, Cho Seung Hui, estudiante surcoreano de 23 años. "¿Cómo pudo hacer esto?", pregunta ante los micrófonos de la emisora MSNBC una compañera que lo conocía. "Si tenía problemas, lo hubiéramos ayudado".
Aún se desconoce qué llevó a Cho a perpetrar la masacre, pero fue descrito como un joven "solitario", cuyos escritos habían suscitado preocupación entre sus profesores.
El presidente George W. Bush decidió viajar a Blacksburg para participar de la ceremonia fúnebre. Allí, instó a los estudiantes y profesores a regresar a las "fuentes de fortaleza" de sus comunidades, y alabó el apoyo que los estudiantes se brindaron entre sí. "Tienen una comunidad compasiva y resistente acá en Virginia Tech" .
En Washington hubo severas críticas: El asesino tenía dos armas, que con leyes más estrictas no habrían llegado a sus manos.
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