TAL CUAL
LA ADIVINANZA. Lo presentaron como lo mejorcito de la baraja del Team M; hizo trabajo sucio; hizo trabajos extras y, después de parecer una de las figuras más importantes e influyentes del país, su luz se ha ido apagando. Lo único que le quedaba, ahora es de Dani Kuzniecky. ¿Adivinan de quién se trata? Hay tres opciones: o algo hizo mal, o tocó algún callo político, o es él el que ya no se cree las promesas del Presidente y su cohorte. Catín ya no le dice nada a Martín.
SEGUNDA ADIVINANZA. Dicen los que saben, que quizá se prefieren leyes represoras y policiales a las sociales e integradoras porque hay altos cargos del Ministerio de Gobierno y Justicia metidos en el negocio de los pertrechos militares y las armas. Nada de extrañar: en el país, a los pececitos los protegen pescadores profesionales; a la banca la controlan los banqueros; y a las aseguradoras, los aseguradores. ¿Qué tendría de extraño?
ADIVINANZA FINAL. ¿Alguien sabe dónde demonios está escondida la Ministra de Desarrollo Social? Quizá le toque a Torrijos nombrar una comisión de Estado para encontrarla. Cuando sienta que la búsqueda se complica, integra la comisión al diálogo de la Concertación y así la desaparición no será responsabilidad del Ejecutivo. Esta refinada técnica ya la ha utilizado en los temas de la salud y la justicia. Nada nuevo.
Paco Gómez Nadal
paco@prensa.com
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