Los riesgos de no entrenarse
Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN. Alexandre Guimaraes dijo que era lógico que ante Haití se dieran algunas situaciones con un equipo que no se preparó, y dejó entrever que para el futuro este tipo de cosas no tenían que repetirse. Contra Jamaica, gracias a RPC Televisión pudimos ver el encuentro y sacar nuestras conclusiones. En el primer tiempo, a pesar del gol de Garcés, Jamaica generó varias ocasiones de gol, una reacción lógica después del tanto de Garcés casi de camerino. Lo irónico es que ellos empataron en una jugada desafortunada del portero José Calderón. En el segundo tiempo, como ya lo había establecido el técnico, sacó a Garcés y a Pérez, para darles descanso porque encima traían muchos partidos con sus clubes, e ingresó jugadores en el medio campo. Garcés y Pérez no generaron muchas situaciones de gol en el partido porque faltó más enlace en la mediacancha, que es lo que nutre a los delanteros.
En el segundo tiempo se consiguió esa unión con el ingreso de Gallardo y Escobar que acompañaron al patón Phillips un poco más adelantado, pero se perdió poder ofensivo con un solo delantero (Edwin Aguilar). Lo importante de estos movimientos, más el de Joel Solanilla, fue que se pobló la media desde donde se controló a los caribeños, que a diferencia del primer tiempo, en el segundo fueron convidados de piedra. En cada partido Guimaraes nos sorprende con sus movimientos que le cambian el rumbo al seleccionado, como se dio frente a Jamaica, se nota su mano, pero me preocupa haberle escuchado decir dos veces en menos de cuatro meses, que "en un futuro no se puede repetir este tipo de situaciones".
La primera vez lo dijo el 19 de noviembre cuando dirigió Mendieta en la derrota que nos propinó aquí Perú. Para ese partido los jugadores habían estado 48 horas antes en una ardua jornada de semifinales de Anaprof y se hizo evidente el cansancio de una mayoría. Cuatro meses después se repite el mismo drama con Haití y Jamaica, aunque con tonalidades diferentes, pues un día antes de su viaje a Miami hubo jornada de Anaprof y el equipo no tuvo chances de entrenar. Las consecuencias se reflejaron en el resultado contra los haitianos.
Pero también es oportuno hacerle un llamado de atención a la federación de fútbol por extralimitarse en el permiso que se le dio al técnico que se tomó 21 días de vacaciones después de la participación en la Copa de Naciones a sabiendas de los dos amistosos con los caribeños y retornar al país con 10 días de anticipación al viaje del seleccionado a Miami, donde no hubo tiempo de planificar una estrategia de preparación porque la Anaprof hizo juegos a mitad de semana.Me parece que de momento no se está trabajando en equipo entre las partes involucradas, se está desaprovechando a Guimaraes y a todo su nuevo séquito, que de mantenerse ese síntoma, su función podría quedar reducida a la de un simple observador de Anaprof hasta cuando se le dé la oportunidad de contar con los jugadores. Un desperdicio de miles de dólares.
El autor es periodista
|