| LLAMADO.
Y tú también… decide
Aurelio Barría Jr.
La mayoría del tiempo los panameños hablamos entre nosotros sobre los problemas que existen en nuestra sociedad, y nos quejamos unos y otros, sobre el tema de la falta de valores cívicos, la corrupción, la violencia urbana, la falta de una justicia ejemplar, la impunidad, los constantes casos relacionados con droga y narcotráfico, sobre la desconfianza que generan los políticos que no cumplen sus promesas y compromisos, y el incremento de los niveles de pobreza extrema.
Nos encontramos con un sentimiento de frustración y preocupación, pero con una gran apatía para "hacer algo" y cambiar el rumbo de las "cosas", en momentos actuales tan importantes y cruciales que definirán el futuro para los tres millones y medio de habitantes que somos.
Cambiar el rumbo del país, es una responsabilidad de todos, no solo de nuestros gobernantes, ni de los partidos políticos, ni de la Iglesia, ni de los medios de comunicación… entre otros, sino de todos y cada uno de los miembros de la sociedad civil, individual y colectivamente, que en su inmensa mayoría silente no estamos satisfechos con cómo están las cosas en general en nuestro país, porque, tal y como permanecen, ponen en riesgo y en peligro el éxito de los importantes proyectos nacionales.
Ha llegado el momento de plantearnos la formación de un nuevo esfuerzo cívico nacional, que defienda y promueva los valores cívicos que aún quedan en nuestra sociedad, donde la voluntad y la conciencia cívica de la gran mayoría de los ciudadanos que hemos estado pasivos, indiferentes y apáticos de participar, lo hagamos en cada una de las entidades donde tengamos la posibilidad de hacerlo, participando activa y decididamente dentro de los gremios, grupos cívicos, sindicatos, universidades, colegios, asociaciones, partidos políticos, para que hagamos causa común, identificados con unos principios básicos para el adecentamiento de nuestra sociedad.
Juntos somos la mayoría para exigir cambios en los diferentes estamentos de nuestra sociedad, para que en el debate de las ideas y en el análisis de los problemas definamos el camino y el mejor rumbo que merece orientar nuestra sociedad. Los gobernantes electos en la etapa democrática, que todos hemos ayudado a construir, han recibido un mandato, pero tienen el compromiso de cumplir con sus promesas y de asumir con responsabilidad y determinación la buena administración de la cosa pública, el dar ejemplo de honestidad y de valores éticos.
Aquellos gobernantes y funcionarios cuya administración pública es cuestionada deben ser investigados para deslindar responsabilidades y aplicar las sanciones legales que en cada caso correspondan. La sociedad civil exige y espera la rendición de cuentas de la gestión de cada uno de los órganos del Estado.
Y tú también…, decide hoy, o continuar indiferente o participar en un movimiento cívico nacional.
El autor fue uno de los dirigentes de la Cruzada Civilista Nacional
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