FOTODENUNCIA
El viejo problema |
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LA PRENSA | Bernardino Freire |
FACTOR HOMBRE | Los aguaceros de los últimos días han sacado a la superficie un viejo problema: la basura de la que no se dispone apropiadamente, va a parar a las cunetas, a los desagües, y de allí a los ríos y al mar.
Y en su camino va creando toda clase de problemas desde los de seguridad (tapan los desagües y causan inundaciones) hasta sanitarios (son criaderos de alimañas y de los mosquitos vectores del dengue, la fiebre amarilla, etc.).
Esta foto fue tomada en calle 15 de Parque Lefevre. |
La tesis del militar en la Policía
6 DE ABRIL. El caballero Sr. [I. Roberto] Eisenmann [Jr.] insiste, a través de sus escritos, en que algunos ciudadanos —entre los que me incluyo—, han sugerido o recomendado que debería retornar al frente de la Fuerza Pública, en el caso específico de la Policía Nacional, a un militar formado en Academia Militar. Por otras consideraciones, extraña que, siendo el Sr. Eisenmann el accionista principal de un medio tan importante y orientador de juventudes estudiosas, como el diario La Prensa, se refiera a nosotros con términos despectivos y saturados de ira, como "gorilas". Sin embargo, este proceder calculado tiene la intención de manipular y sorprender a la opinión pública en su buena fe, principalmente a los altos personeros del gobierno nacional.
¿Y por qué lo digo?Sencillamente porque no conozco a alguien que haya expresado dicha recomendación o sugerencia en firme, de ubicar al frente de la institución a un militar profesional (que cite el medio). Es cierto que algunos comentarios parecidos a sus señalamientos se han expresado por allí, sobre todo de boca de ciudadanos comunes, en los programas radiales matutinos calientes. Jamás de un oficial retirado, ya sea de la Guardia Nacional o de las Fuerzas de Defensa.
En lo que sí me reitero y cada vez más convencido estoy, es la necesidad de que fluya la carrera profesional de la Policía de manera completa como las demás, tal como lo indica el Art. 305 de la Constitución que rige en nuestra República: "Artículo 305: Se instituyen las siguientes carreras en la función pública, conforme a los principios del sistema de méritos: 1-Carrera Administrativa, 2-Carrera Judicial, 3- Carrera Docente, 4- Carrera Diplomática y Consular, 5- Carrera de las Ciencias de la Salud, 6- Carrera Policial, 7- Carrera de las Ciencias Agropecuarias, 8- Carrera del Servicio Legislativo, 9- Otras que la Ley determine". Vale decir al Sr. Eisenmann, que este mandato constitucional se está violando de manera perniciosa y con alto costo de inseguridad ciudadana, a consecuencia de la excesiva timidez política de los gobernantes que se han sucedido en el ejercicio de la dirección del Estado panameño.
Temor que considero hasta irresponsable sobre todo ante la inacción oficialista por el temor al que dirán ciertos medios como La Prensa y sobre todo su principal accionista. Parece mentira que las directrices con sesgo de extrema autosuficiencia en este campo de seguridad militar y policial con las que acostumbra el autor del artículo a sitiar la inteligencia y autodeterminación de nuestros gobernantes, causa parálisis y canilleras hasta a las garzas del Palacio. Finalmente, es necesario esclarecer conceptos sobre el eje central que originó el escrito de hoy viernes santo en La Prensa, así al no permitirse el ejercicio completo de la Carrera Policial para todos sus miembros —como ocurre en las otras carreras citadas en el Art.305—, desalienta el espíritu de superación y competencia profesional en la oficialidad policial uniformada.
No hay creatividad o inspiración. El derecho a competir para llegar a ser el Director en buena lid no existe. La fuerza de la imaginación novedosa, impulso y orgullo profesional de ser un policía de carrera decae y emigra; el talento busca otras actividades y "no siempre en la dirección correcta"; solo queda el físico del uniformado porque espera su pensión correspondiente ya con canas y frustrado. No es que ciudadanos como este servidor estemos en contra del director actual; lo que nos oponemos es a la figura del interventor civil y político en el cuerpo policial y la desobediencia constitucional del Art. 305. Comprendo a la vez que no basta con reinstalar un director policial profesional uniformado, pues muy poco cambios hacia la eficiencia observaríamos. Empero, es una de las medidas a tomar entre otras 10 para obtener notables beneficios para la seguridad ciudadana.
Por otra parte, y delicada por cierto, la Fuerza Pública no debe ser controlada por el partido político en el poder, eso sacrifica el principio de la institucionalidad y contrapesos que debe regir en todo sistema de corte democrático. El Sr Eisenmann involucra al prestigioso ciudadano Carlos Iván Zúñiga en sus preocupaciones de que los policías retomen el control político de la nación (también le he leído del Dr. [Zúñiga] esta constante insensata); y digo insensata y aberrante porque exhiben una visión de país que quedó en el siglo pasado. Tanto el Sr. Eisenmann como Zúñiga siguen alumbrando hacia el futuro del país ni siquiera con luces cortas; se quedaron atrás, rezagados desde la invasión, alumbrándose con luces de estacionamiento.
Rubén Darío Paredes
Replican protesta a trato discriminador
6 DE ABRIL. Quiero brindar mi apoyo a Ameth Cerceno Burbano. ¿Quién puede entender a la humanidad? Mientras hay personas preocupadas, que desean un mejor y más seguro país para su familia, amigos y conciudadanos, hay personas que defienden lo indefendible.
Me refiero a lo escrito por el Sr. Pedro Sitton Ureta. ["Protestan por artículo que ‘alienta la discriminación", miércoles 5 de abril de 2007] Cerceno planteó lo que piden a gritos muchos panameño debido a la delincuencia reinante. Es por todos conocido que desde que las puertas de nuestro país están abiertas de par en par para nuestros vecinos colombianos la delincuencia está en todo su apogeo.
No hay que ampararse en la denuncia de que se da trato discriminatorio a ciertas nacionalidades cuando todos sabemos que no es sobre nacionalidad que se está discutiendo. Parece que el señor Sitton trata de confundir una cosa con la otra. Cualquiera podría decir que todos tienen derecho a opinar, es muy cierto, otra cosa es tener la razón. Que entre ellos hay muchas personas de bien, es cierto.
Pero estos mismos ciudadanos colombianos, que no tienen nada que ocultar, deberían apoyar que se ponga en marcha lo antes posible un plan, por parte del gobierno, para investigar y sacar a los malos inmigrantes que le hacen daño a los buenos. Definitivamente que lo primero sería establecer el control de visas y censar a todos los colombianos radicados aquí para identificar a los malos.
Alex Aparicio
Los peligros del arroz transgénico biofortificado
4 DE ABRIL. En la sección nacionales del 3 de abril de 2007, La Prensa destaca la noticia de que en Los Santos, "Idiap sembrará arroz biofortificado". (Elsa González, Macaracas. Los Santos). Y menciona que en 2007 el Idiap sembrará una "nueva variedad" de arroz biofortificado con hierro, zinc y vitaminas. Esto me llamó la atención porque pocos días antes había leído otra noticia, "Arroz Fortificado tendrá un incremento de 5 centavos" (Mileika Lasso, El Panamá América. 2 de abril/2007.). En ella aclaraba que el "Arroz fortificado no era ninguna variedad, sino que la fortificación no es más que la adición al grano de ciertos niveles de hierro, vitamina A, Complejo B y Ácido Fólico". Sin embargo, una búsqueda en internet reveló que el famoso "arroz biofortificado" no es más que el famoso "arroz dorado" de origen transgénico, cuyo cultivo y venta ha sido prohibido en varios países.
El especialista Chee Yake Heong, en un artículo en la Revista Sur, titulado "Los peligros del arroz transgénico", dice: "Otras variedades de arroz manipulado genéticamente en diversas fases de desarrollo incluyen arroz biofortificado con betacaroteno, hierro y cinc". En Agrodigital.com (29/9/2006), se dice al respecto: "En 2005 se obtuvo un nuevo evento transgénico: el arroz dorado II , que añade un gen PSY de maíz a los dos ya insertados en el arroz dorado original, provenientes de la bacteria "Erwinia uredovora", con lo que el arroz dorado II tiene 23 veces más vitamina A que el arroz dorado original".
Es muy posible que en Panamá ya se estén plantando variedades transgénicas de arroz , maíz y tomate. Variedades de arroz resistentes a herbicidas son de origen transgénico. Se ha querido hacer ver que no es axial y que son producto de una selección y cruzamientos, lo que es una verdad a medias. Lo que sucede es que los materiales genéticos originales son de origen transgénico. El gen de resistencia al herbicida es implantado generaciones atrás, pero estas variedades no son productivas, por lo que se sigue un proceso de fitomejoramiento tradicional, pero manteniendo el gen transgénico en los materiales selectos. Y esto es muy fácil de detectar con un estudio del ADN.
Supongo que, a pesar de las declaraciones de un alto funcionario de la institución, lo del Idiap se debió a una confusión de "arroz fortificado con suplementos vitamínicos y minerales" con "arroz transgénicamente fortificado". Supongo que debe ser axial ya que, hasta donde tengo conocimiento, el cultivo y comercialización del arroz transgénico están prohibidos en Panamá. Además, el Idiap no ha publicado los resultados de las investigaciones locales de esta variedad transgénica. Pero esto se debe investigar, ya que es mucha casualidad que sean los sectores desprotegidos y de menos recursos los que sean los "conejillos de Indias" que experimenten con este grano transgénico. Sería interesante saber quién, cómo, cuándo y cuánto, se trajo esta semilla a Panamá y bajo qué condiciones.
Eduardo A. Esquivel R.
Responsabilidad sanitaria y responsabilidad educativa
5 DE ABRIL. Me parece interesante el artículo escrito por mi buen amigo el Dr. Enrique Alemán titulado "Preservativo o no preservativo", publicado el 2 de abril en Opinión. Comparto su criterio en lo referente a la importancia de inculcar en los niños y adolescentes los principios y valores que deben regir la sexualidad, como forma de comunicación humana y las consecuencias que no adoptar estos principios puede acarrear tanto en el aspecto psicológico como físico.
Así mismo, nadie duda de que la mejor manera de evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual es, en primer lugar, mediante la abstinencia absoluta y, en segundo, manteniendo relaciones (sean hetero u homosexuales) con una sola pareja, totalmente al margen de que exista o no el elemento contractual que llamamos matrimonio. Por otro lado, está sobradamente demostrado por estudios científicos serios que el uso correcto del preservativo reduce el riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual.Donde, respetuosamente, discrepo con la opinión de mi colega es en la crítica a las campañas de distribución de preservativos patrocinadas por autoridades sanitarias o grupos cívicos.
Tenemos que tener claro que esto se da basado en una evaluación pragmática del asunto. Hay cosas que, digan lo que digan las leyes, la familia, los amigos, el cura, el rabino, el consejero, la Biblia o el Corán van a ocurrir. El Estado tiene la responsabilidad y la obligación de proteger la salud de los ciudadanos y debe tomar medidas concretas para evitar epidemias. Cuando se reparten condones, se está tratando de proteger contra el contagio de enfermedades que se favorecen por relaciones sexuales promiscuas que van a producirse (nos guste o no), como producto del consumo de alcohol, el uso de drogas o por simple inmadurez y "presión de grupo".
Desgraciadamente, no es extraño que "los valores" terminen siendo secundarios para un adolescente durante los carnavales. Estamos de acuerdo con que, muchas veces, esos condones no se utilizan (o se utilizan mal) por diversas razones. Pero eso mismo ocurre con las campañas para evitar accidentes de tránsito que constantemente generan muertes innecesarias… pero a nadie se le ocurre usar eso como excusa para quitar los letreros de límites de velocidad.
La "responsabilidad educativa" nos obliga (tanto a la familia como a las autoridades) a enseñar los méritos y beneficios de los valores primordiales como es la fidelidad de pareja. Pero, la "responsabilidad sanitaria" del Estado justifica que constantemente se implementen campañas para prevenir enfermedades. Personalmente creo que si cada una de esas campañas pudiera prevenir al menos un caso de contagio por VIH, ya está de sobra justificada.
Dr. Daniel R. Pichel
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