| DIRECTOR DE UNICEF HABLA SOBRE LAS PANDILLAS.
‘La solución es crear espacios de paz’
Nils Kastberg opina que aumentar las penas a los menores no resolverá el problema del hampa.
| LA PRENSA/Víctor Arosemena |
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| EFECTO. Kastberg señala que la persecución policial conlleva la profesionalización de las pandillas. 831618 |
Rafael Luna Noguera
rluna@prensa.com
A criterio del director regional del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Nils Kastberg, la realidad de países como Honduras, El Salvador y Guatemala –donde las maras se han convertido en un problema de seguridad nacional– sirve de ejemplo para ratificar que el aumento de penas a los menores infractores no resuelve el problema de la criminalidad.
De acuerdo con Kastberg, la persecución policial a los pandilleros y el incremento de sus condenas lo que conlleva es a una profesionalización de las bandas y a que estas conviertan las cárceles en sus centros de operación.
Frente a esta situación, propone que los Estados hagan esfuerzos para crear espacios de paz en las zonas rojas, de modo que los jóvenes vinculados con el crimen tengan la manera de apartarse.
Según Kastberg, experiencias como la que se describe se han probado con rotundo éxito en ciudades como Sao Paulo y Río de Janeiro, en Brasil, donde las propias comunidades han abierto sus espacios a la paz y someten a los pandilleros a actividades durante 18 ó 20 horas al día, con el fin de alejarlos del ocio y el vicio.
Con ello, dice, los índices de criminalidad han caído drásticamente en esos lugares.
Al mismo tiempo, recomienda fortalecer los programas para evitar la violencia intrafamiliar, que es, según Unicef, una de las principales causas de que los jóvenes se unan a las pandillas.
Además, plantea el endurecimiento de los castigos para los adultos que se esconden detrás de los menores y los utilizan para cometer sus fechorías.
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