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Reportaje especial
Panamá, sábado 7 de abril de 2007
 

¿QUÉ PASÓ CON...?
Futuro de laboratorio depende de estudio

Un equipo interdisciplinario de 10 técnicos analiza la posibilidad de mantener el laboratorio de producción de medicinas de la CSS.

LA PRENSA/Jorge Fernández
PRODUCCIÓN. El tema de la reapertura del laboratorio involucra la evaluación financiera, pero también de salud.831423
Juan Luis Batista
jlbatista@prensa.com

El laboratorio de producción de medicamentos de la Caja de Seguro Social (CSS), donde se elaboraron los jarabes que causaron la muerte por envenenamiento a por lo menos 78 panameños, seguirá clausurado hasta tanto se concluya un estudio de costo-beneficio que realiza un equipo de 10 técnicos de varias disciplinas.

El equipo, liderado por la actuaria y directora nacional de Planificación de la CSS, Elsebir Castillero de Ducreux, prevé entregar el documento final al director de la entidad, René Luciani, en tres meses.

De ahí, el documento pasará a la junta directiva de la CSS, integrada por representantes de los trabajadores, de los jubilados y pensionados, del sector empresarial y del Gobierno, que tomará la decisión final.

DOS COMPONENTES

El tema tiene dos componentes principales: el financiero y el de salud.

Y es que las medicinas salen caras. Los primeros informes indican que era mucho más barato producir ciertos jarabes que comprarlos en el mercado. Dependiendo de la variación de los precios, jarabes como el guayacolato, la difenhidramina y el expectorante sin azúcar cuestan de 8 a 11 veces más en el mercado que producirlos.

De ahí que el representante de los trabajadores en la junta directiva de la CSS, Guillermo Puga, haya mostrado sus reservas sobre el cierre.

En 2003 se hizo un estudio que concluyó que debía continuar la producción de medicamentos en el laboratorio con algunas recomendaciones, entre otras razones, porque los productos elaborados allí "poseen costos razonables y competitivos".

No obstante, no todos coincidieron con los resultados de esta investigación.

Tampoco hay en la junta directiva unanimidad de criterio sobre el particular. Por ello se ha pedido un estudio más amplio de costo-beneficio.

El otro componente es clave: producir medicamentos implica jugar con la salud de la población. Fue en ese laboratorio donde se usó el tóxico dietilene glycol (el mismo que se emplea para el radiador de los autos, conocido como coolant) que causó la tragedia de dominio público desde el 2 de octubre de 2006 y que motivó el cierre del laboratorio.

La decisión fue anunciada por el presidente, Martín Torrijos, y luego se concretó en una resolución de la junta directiva de la CSS.

LA PRODUCCIÓN DEL JARABE

Los jarabes contaminados con dietilene glycol y que desataron la tormenta, fueron requeridos en septiembre de 2005 mediante requisición.

La materia prima para la elaboración del producto se despachó en diciembre de 2005, según indican los registros de insumos.

La producción se hizo en dos partes. La primera se inició entre el 1 y el 20 de abril de 2006, y se elaboraron mil galones. La segunda se hizo entre el 24 y el 27 de abril de 2006, y se produjeron 2 mil galones.

El proceso de envasado de "las dos tandas" comenzó el 26 de abril y concluyó el 16 de mayo de 2006.

Según una explicación que dio René Luciani a la junta directiva, a los insumos se les hizo un análisis químico. En el caso de la glicerina, se le realizó una primera evaluación el 24 de abril de 2006. Explicó que también se efectuó una prueba de gravedad específica el 21 de octubre de 2003. Sin embargo, las pruebas que permiten comparar la radiación absorbida en los medicamentos no se hicieron porque el laboratorio no contaba con la tecnología para ello.

Estudios de rentabilidad

Hasta la fecha se han hecho ocho estudios de rentabilidad sobre el laboratorio de producción de medicinas de la CSS. El primero fue en 1967 y el último análisis de costos se hizo en 2003.

Ese estudio, bajo la responsabilidad del entonces director de Planificación, Even Chi Pardo, llegó a seis conclusiones. A saber:

1) Los productos que se elaboran en el laboratorio son de muy buena calidad y tienen costos razonables.

2) El costo de los medicamentos producidos en el laboratorio es mucho más favorable que el de aquellos comprados a otros laboratorios, como lo muestran los datos de las compras en la red.

3) El flujo irregular de materia prima constituye para el laboratorio un generador de problemas dentro de aspectos importantes en el proceso de producción, cuya solución radica en la agilización y reforma de algunos procedimientos administrativos relativos a la compra de esta.

4) El laboratorio, a pesar de contar con equipo viejo –y en algunos casos obsoleto– ha podido cumplir la función de producir.

5) Mediante la modernización de los equipos que componen el laboratorio se podría conseguir una mayor eficiencia, eficacia y competitividad del laboratorio.

6) Esta modernización podría llevar al laboratorio a aumentar sus líneas de producción en un futuro, y generar mayores ahorros y beneficios a la institución.

55 años en la producción de fármacos

La historia del laboratorio de la Caja de Seguro Social (CSS) se remonta a 1952, como iniciativa de la Policlínica Presidente Remón de calle 17.

En 1968, ante el incremento de la demanda y por falta de espacio físico, se decide reubicar el laboratorio a la planta baja del edificio conocido como Almacén Central, donde también opera una imprenta y el local de los pacientes renales, detrás de la Universidad de Panamá y a un costado del Complejo Metropolitano.

Según Elsebir Castillero de Ducreux, hasta su cierre, el laboratorio producía 21 productos medicamentosos de los 525 del cuadro básico de la CSS (cerca del 4%).

Pero sus jarabes casi nunca escaseaban en la CSS, como suele ocurrir hoy. De ahí el impacto de la tragedia que ocurrió en el laboratorio.

Después de 55 años de producción de medicamentos, el pasado 13 de noviembre el presidente de la República, Martín Torrijos, ordenó el cierre definitivo del laboratorio. Ahora su reapertura depende de la junta directiva de la institución, que no todos en ella están de acuerdo. El tema mantiene divididos a los directivos: están los que piden la apertura (obreros) y los que se oponen (empresarios).

ASÍ SUCEDIERON LOS HECHOS

DETENCIÓN. La jefa de los laboratorios de la CSS, Linda Thomas, fue detenida en noviembre de 2006, dentro del proceso de investigación en el caso de las muertes por envenenamiento por el consumo de medicamentos contaminados con dietilene glycol.

LIBERACIÓN. El 2 de febrero pasado, la Corte Suprema ordenó su libertad y se le otorgó una medida cautelar que le prohíbe a la funcionaria salir del país.

MEDIDAS. Dentro de su proceso administrativo interno, la CSS suspendió, al menos, a tres funcionarios.



 
 
 
 
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