Desde hace varios años, el Cuerpo de Bomberos de Panamá se ha estado quejando de la falta de equipo para las labores de socorro y para sofocar incendios. Pero la respuesta que ha recibido del Gobierno es la misma que recibiría de alguien que se hace el sordo: Ninguna. Y es esto lo que origina las desgracias. Las instituciones panameñas no se distinguen por ser previsoras, trabajan al ritmo del sobresalto.
La improvisación es su know how, porque si algo saben hacer es eso: inventar, generalmente basadas en la ignorancia y el oportunismo político. Ante la desgracia, solo queda aferrarse a la suerte, pues los bomberos no tienen equipos, de manera que poco es lo que pueden hacer.
Las consecuencias de improvisar costarán irreemplazables vidas humanas. Así que esos "sordos" que no vengan después con el cuento de que hay que arrestar al bombero o al mecánico de los carros bomba. Las advertencias están hechas y ustedes, señores del Gobierno, son los que tendrán que cargar con la responsabilidad de lo que ocurra. |