| SEÑOR PRESIDENTE: TODAVÍA ESTÁ A TIEMPO PARA RECTIFICAR.
Como el cangrejo
I. Roberto Eisenmann, Jr.
Ya escribí hace algunas semanas que, aparte de la virtud de lo logrado en lo de la reforma tributaria, aprobación ciudadana a la expansión canalera, reforma financiera de la Caja de Seguro Social, y el TLC, no esperaba adicionales logros sustanciales de este gobierno, indicando además que quizás el último logro positivo podría ser el participar con la sociedad en la terminación de una concertación nacional de proyectos de Estado que dejara un claro camino trillado hacia el futuro.
Hoy tengo que escribir con tono pesimista porque veo que se producen importantes retrocesos… una especie de caminar hacia atrás, como lo hace el cangrejo.
El más reciente es en lo del Código Penal. Como consecuencia de una crisis en la justicia y una enorme presión ciudadana, el presidente nombró sendas comisiones. Una terminó muy bien su trabajo, detallado con cronograma y responsables de acción, pero el Presidente simplemente lo ignoró. Otra creó un proyecto de Código Penal; el Presidente lo recibió, pero pareciera como que sin leerlo ni estudiarlo lo envió tal cual a la Asamblea (cuyo control político está en sus manos) incluso, aparentemente, sin dar orientación alguna. Los honorables diputados le introdujeron artículos vergonzosos referentes a la corrupción e impunidad oficial y, para "sacarse un clavo" con los medios, incluyeron artículos amenazantes que retroceden –en materia de la madre de todas las libertades– todo lo anteriormente logrado por el propio presidente.
Al preguntársele sobre su opinión contestó: "tengo que estudiarlo"... como si la ley aprobada hubiera caído del cielo y no de la Asamblea que se supone que él controla (una especie de ausencia total de atención a un código vital). Finalmente, objetó algunos artículos y dejó igual los de libertad de expresión, caminando hacia atrás como el cangrejo. De aprobarse así, todos los logros quedarán olvidados y pasará a la historia nacional y, sobre todo, a la internacional, como "el presidente de la mordaza". Pregunto yo ¿los periodistas panameños se amordazarán?... ¡ni de a vaina!... seguirán con mayor convicción ejerciendo la libertad de todos los ciudadanos. ¿Se logró silenciar a La Prensa y sus periodistas con las anterioresleyes mordaza?...¡por supuesto que no!
Conclusión: mucho costo internacional para el presidente, su partido y la reputación del país … y ningún beneficio.
Ahora, veamos el sentimiento de los familiares de los mártires del transporte. Muchos anuncios de bravura… anuncios de reforma hacia un nuevo sistema de transporte. Hablaron las mafias del sector… y ¡corre para atrás como el cangrejo! olvidando a los sacrificados y a la ciudadanía que lo apoyaba para lograr el cambio… ¡vergüenza!
Pensemos en los mártires de la salud: hubo reacción… se nombró una Comisión Técnica de Garantes… y ésta produjo recomendaciones concretas para debatir y decidir. Levantaron la cabeza los de la burocracia a defender sus espacios y privilegios, diciendo "no" a cualquier cambio (¿los enfermos no cuentan?)… y ¿el Gobierno?... ¡a correr para atrás como el cangrejo!
"Pero –dirán los del gobierno– mira los índices de popularidad del presidente; tú tan solo perteneces a una minoría a la que podemos ignorar sin problema alguno".
Para un presidente –sobre todo a los inicios y al final de su gestión– los altos índices de popularidad solo sirven para una cosa: para lograr cambios que perduren en la sociedad que lo eligió, para dejar un legado positivo. A los cangrejos nadie los recuerda por mucho tiempo.
¡Todavía está a tiempo para rectificar y caminar hacia adelante, señor Presidente!
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
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