| MÁS VALE PREVENIR QUE LAMENTAR.
El incendio en Curundú
Carlos Jayes
Hubiera querido no tener que escribir nuevamente sobre la problemática que existe en áreas como Curundú, El Chorrillo, San Felipe, Calidonia y Santa Ana, con la construcción de casas provisionales de madera, para albergar a los moradores del área cuando se dan incendios, o se cae una casa podrida por el comején, pero al ver el dramatismo de las imágenes del fuego ocurrido hace más de una semana en Curundú, no puedo más que reiterar la importancia de la urgencia que tienen las autoridades del Gobierno de desalojar todas la áreas mencionadas anteriormente y desarrollar nuevos diseños urbanos en algunas áreas en las afueras de la ciudad para reubicar a todas las personas afectadas, tal como lo hizo con visión de futuro el general Omar Torrijos en su momento.
Deseo decirle al señor presidente de la República algo que él sabe mejor que yo: es el Gobierno el que marca las pautas, el que indica el camino a seguir.
Recuerdo que cuando el general Torrijos desalojó a los moradores de Loma la Pava, muchas personas se opusieron, pero vean lo que es hoy día lo que era Loma la Pava y los moradores que se oponían al traslado, hoy día han comprendido las ventajas que les produjo tal decisión.
Es posible que el Gobierno actualmente no cuente con las áreas de terreno necesarias para desarrollar las nuevas urbanizaciones, pero bien puede comprar o tranzar con los dueños de los terrenos requeridos.
Siento que, tal como se pudo ver en la televisión, toda la estructura gubernamental reaccionó a los acontecimientos, en este caso en Curundú, cosa que la comunidad agradece, pero sería mejor desde todo punto de vista, prevenir que reaccionar y lamentar.
El autor es ingeniero
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