| TRADICIÓN.EL SOMBRERO PINTADO ES LA INSIGNIA DE LA REGIÓN.
Coclé, tierra de artesanos
Se practican unos 25 oficios en donde el sombrero pintado es la pieza folclórica insigne de la provincia.
Muchas de las artesanías hechas en piedra de jabón han sido exportadas a otros países.
| ESPECIAL PARA LA PRENSA/ R. Quezada |
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| TÉCNICA. La familia Lorenzo se caracteriza por hacer jarrones a mano sin utilizar los llamados tornos mecánicos para dar forma a las ideas.822382 |
Rafael Quezada
PENONOMÉ, Coclé
La provincia de Coclé se distingue por su gran actividad artesanal. Es una región en donde el ingenio y la habilidad de los artesanos se fusionan para crear una fuente de ingresos en donde no existe trabajo permanente.
Las artesanías se han colado desde 1975 entre las principales actividades tradicionales de Coclé.
En la provincia hay al menos 257 artesanos inscritos, según un registro (de los últimos seis años) de la Dirección Regional del Mercado de Artesanías de la región.
Otros 400 artesanos catalogados como independientes también se dedican a la orfebrería como fuente de empleo informal.
La mayoría de esos negocios lo llevan familias de comunidades rurales como La Pintada, San Miguel, San Pedro, Vaquilla, El Valle, El Copé, Machuca, Cascajal, Molejón, Pajonal, Churuquita, Chiguirí, San Juan de Dios, Antón, Santa Rita, Farallón y El Silencio.
El oficio incluye trabajos en fibra, en piedra de jabón, textil, artesanías de consumo (alimentos), bisutería, cuero, joyería, tallado en barro, muñecas, tembleques, tallado en madera, en Cucuá, cerámica, sombreros, carpintería, pintura y objetos confeccionados con desechos de materia inerte del mar (dientes de especies marinas, huesos, conchas etc.). También hay muebles en mimbres, artículos de virulí, cortezas de árboles, escamas de pescado y telas.
Los artesanos
Sixto Martínez, artesano de Membrillo, lugar en donde se confecciona y se extrae la materia prima para artesanías en piedra de jabón, dijo que la modalidad de elaborar artesanías en piedra de jabón es única en Panamá y Centroamérica. Sus comentarios los basa en anotaciones dejadas por un geólogo que visitó las minas de piedra de jabón ubicadas en Membrillo, distrito de Penonomé.
Martínez está convencido de que sus manos poseen una habilidad nata para hacer artesanías. Prueba de ello es la variedad de formas, tamaños, colores y tonalidades que le da a sus creaciones en la piedra de jabón.
Incursionó en ese arte en 1998 y mediante las ventas de sus productos compra sus alimentos y le da empleo a otras personas. Tiene su taller en el área y de él dependen otras 70 familias.
Otra familia que ha dado un toque especial en la evolución artesanal de la provincia son los Lorenzo, oriundos de la comunidad rural de El Silencio, en Los Uveros de Penonomé.
Tal como narra Eliécer, el mayor de los hermanos, "se le da forma al barro basado en la imaginación utilizando solo las manos, es un trabajo que se hace a puro pulmón", confiesa al referirse a su técnica.
La familia Lorenzo se destaca por hacer jarrones en tamaños grandes, ollas, tinajas y platos entre otros adornos. Su producción es única porque no utiliza los llamados tornos mecánicos para dar forma a sus ideas.
Para Ismael Gordón, un artesano independiente que confecciona y vende sus productos en el mercado público de Penonomé desde 1990, el movimiento comercial de artesanías se mantiene entre regular a bueno. A su juicio, eso se deriva de temporadas altas y bajas de las artesanías. De noviembre a marzo se considera buena, y el resto del año es más lenta, indicó.
Las artesanías de la provincia se pueden obtener en poblados como El Valle (mercado público), Antón (interamericana), Penonomé (mercado públicoy el mercado de artesanías en la vía Interamericana), en La Pintada (mercado artesanal).
Las exportaciones
Pero el esfuerzo de algunos artesanos no ha sido en vano, ya que las artesanías en piedra de jabón se han exportado a Holanda, Taiwan, Estados Unidos y Canadá.
Los tejidos en fibras como el sombrero pintado han tocado fronteras en España, Japón, Italia, Colombia y Estados Unidos, aseguró Reinaldo Quirós, propietario de una tienda de ventas de artesanías que funciona en La Pintada.
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