Delfinario es una ‘idea totalmente loca’, Rose
La Fundación Humanitas interpuso un amparo de garantías en contra del proyecto de Ocean Embassy.
| LA PRENSA/Demóstenes Angel |
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| LUCHADORA. Rose prometió llevar el caso de Panamá a los foros científicos, e incluso a la Comisión Ballenera Internacional.817039 |
José Arcia
jarcia@prensa.com
Naomi Rose, presidenta de The Humane Society de Estados Unidos, quedó "aterrorizada" cuando escuchó que en Panamá navegaba un proyecto que permite la captura de delfines para tenerlos en cautiverio.
"Es una idea totalmente loca", fueron sus primeras palabras narradas a este diario.
De eso hace dos meses y Rose todavía no logra entender por qué establecer un delfinario en Panamá, cuando en las sociedades modernas estos proyectos están en "vía de extinción".
Rose no demoró en responder. "Estos proyectos son bastante lucrativos porque las personas sienten la necesidad de ver y tocar un delfín y las empresas saben que en los países modernos ya no permiten desarrollar un acuario y entonces buscan naciones que les ofrezcan la oportunidad", asegura.
La científica, experta en mamíferos marinos, llegó al país el pasado martes con una idea en mente. Intentar "educar" al Gobierno panameño de que la caza de delfines para su cautiverio es contradictoria a las políticas conservacionistas que hasta el pasado mes de enero conservaba Panamá.
Mensaje contradictorio
"Panamá se opuso el año pasado a la cacería de cetáceos ante la Comisión Ballenera Internacional. Ahora la realidad parece cambiar y esto deja al país muy mal parado en materia de protección de animales en peligro de extinción", dijo Rose.
Peor aun, cuando la tendencia ambientalista es abolir las leyes que permiten la captura de mamíferos marinos, alegó. En esa corriente se han embarcado los países de Latinoamérica, recordó.
Sin embargo, ahora Panamá se ha convertido en el único país que permite la captura de los cetáceos. Rose habla de la Resolución 2 del 29 de enero, publicada en Gaceta Oficial el 13 de febrero, que emitió la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (Arap) en la que se permite la captura de mamíferos marinos para tenerlos en cautiverio.
Lo que más le asombra a Rose del proyecto, es que la empresa promotora Ocean Embassy ha alegado que la propuesta contempla un componente de investigación y educación.
"Esta es una idea realmente engañosa", dijo. El planteamiento lo sustenta en dos puntos: primero, dice que se trata de un problema de conservación de la pequeña población de delfines que existe en el país; y segundo, alega que el bienestar de los cetáceos se verá afectado por el cautiverio.
"Entonces, no se puede hablar de captura con un componente de educación cuando se están creando problemas. Es sabido que el motor del mundo de los negocios es el dinero, y no la educación", replicó.
Ante esta realidad, Rose considera que el arma para defender el derecho de los animales es la pedagogía.
"En The Humane Society de Estados Unidos, y otros organismos afines, estamos tratando de educar a la población sobre la necesidad de que los animales permanezcan en su hábitat natural".
Es por eso que durante su visita a este país, Rose mantuvo reuniones y conversatorios con ambientalistas y público en general para concienciar sobre estas tendencias.
También se reunió con la Autoridad del Canal de Panamá, la Autoridad Marítima de Panamá y con el alcalde capitalino, Juan Carlos Navarro, quien públicamente se ha opuesto al proyecto.
Lo cierto es que en un último intento por ahogar el proyecto, la Fundación Humanitas –que trajo a Rose al país– interpuso el pasado miércoles un amparo de garantías ante la Corte Suprema en contra de la resolución de la Arap que permite la captura de delfines, por considerarla violatoria a la Declaración universal de los animales, ratificada por Panamá.
Rose regresa hoy a Estados Unidos, y aunque no logre convencer al Gobierno de abolir la captura de cetáceos, dijo que la lucha se hará en los foros científicos internacionales e incluso ante la Comisión Ballenera Internacional.
PERFIL
.TRAYECTORIA: Naomi A. Rose, ante todo es experta en mamíferos y el tema de la industria del cautiverio. Es presidente de The Humane Society de Estados Unidos (HSUS) y su representante ante el Comité Científico de la Comisión Ballenera Internacional.
En 1994, dirigió los esfuerzos de HSUS para lograr la implementación del Marine Mammal Protection Act. Supervisa todos los temas y programas de mamíferos marinos de HSUS y ha sido clave en la formulación de políticas en contra del cautiverio.
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