| PROGRAMA.
Síndrome de empleado vs. virus del emprendedor
I. Roberto Eisenmann, Jr.
Vuelvo sobre el nuevo programa de "Emprendedores Sociales", recién creado en el Grupo MiBANCO por iniciativa del accionista fundador Teófilo Hanono.
Insiste Teófilo en que el programa, además del fondo de inversiones, debe incluir un importante ingrediente de auto-aprendizaje dirigido, ya que el empresarismo es más un proceso de aprendizaje que uno de enseñanza. La idea es, como dice el título de este escrito, substituir el "síndrome de empleado" (que es en esencia también síndrome de dependencia) por el virus del emprendedor, tal como lo describe Fernando Dolabela en su libro Taller del Emprendedor que hoy citaré repetidamente.
Existen escépticos y críticos apasionados que se preguntan ¿puede un ser humano aprender a ser emprendedor?; la pregunta apropiada debería ser ¿puede o debe el ser humano aprender a ser empleado dependiente?... la realidad es que existen o pueden existir también empleados emprendedores. Más importante que saber hacer, es crear lo que hay que hacer.
Lo importante es reconocer que por primera vez en la historia, hoy lo que aprendemos en la escuela es superado con creces por lo que aprendemos fuera de ella. Por eso, es necesario que sepamos aprender solos… y continuamente. Por eso los talleres del emprendedor son más un proceso de aprendizaje que uno de enseñanza. El emprendedor tiene que soñar y perder el miedo de transformar sus sueños en realidad. Educarse para emprender significa desarrollar todo nuestro potencial como ser humano; no solo la razón, sino también la emoción, el sueño como sustrato de actitudes y comportamientos creativos, innovadores... que provoquen cambio.
El programa de emprendedores sociales dará lugar a la formación de una incubadora social en la que se capaciten personas que se transformen en actores centrales en el escenario de cambio de la economía nacional. La base de la economía no la forman los macro empresarios sino los miles de micro-empresarios. Además, todo macro empresario comenzó micro, como dan fe Teófilo Hanono, Alberto Motta C. (q.e.p.d.) y muchos más que –por su espíritu emprendedor– supieron poner la suerte a su favor superando obstáculos todos los días para aumentar los límites de lo posible.
El programa también desarrollará una metodología que adopte la figura del mentor, no para ofrecer la "versión correcta" – ya que en el empresarismo no existen las respuestas correctas– sino para hacer las preguntas correctas, y para que los mentores se conviertan en el vehículo de "contaminación" más poderoso del empresarismo. El solo relato de sus fracasos es un aprendizaje rico para los que se inician en el empresarismo. Los mentores tienen que ser emprendedores que hayan creado la empresa o institución (no necesariamente de la misma rama). No sirve como mentor un ejecutivo convertido en dirigente; éstos son administradores… que es otra cosa: Es ambicioso el proyecto de "emprendedores sociales". Ya se inició con fuerza la cuenta de donaciones para este fin, con cheques (deducibles) a la Fundación Microfinanciera Nacional.
Si usted cree en el programa, súmese y envíe un cheque por B/.10,000 o menos.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
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