| TENSIÓN POLÍTICA EN ECUADOR.
Cientos de policías cercan el Congreso
Rafael Correa quiso evitar el ingreso de legisladores opositores destituidos por rechazar una reforma. QUITO, Ecuador/REUTERS
Cientos de policías rodearon el ayer el Congreso ecuatoriano para asegurar el cumplimiento de una resolución de la corte electoral, que destituyó a decenas de legisladores opuestos a un plan del Gobierno para limitar el poder de los partidos tradicionales.
Unos 200 policías fueron desplegados por orden del presidente nacionalista Rafael Correa en las inmediaciones del recinto legislativo en Quito, para impedir el ingreso de 57 diputados expulsados el miércoles por la corte electoral al objetar una consulta popular para reformar la Constitución.
La reforma es el eje del plan político de Correa, quien ha prometido purgar a los desprestigiados partidos tradicionales y conducir al país hacia el socialismo, siguiendo los pasos de su principal aliado, el presidente venezolano, Hugo Chávez.
Aunque en un primer momento el Congreso –formado por 100 diputados– intentó sesionar este jueves, la falta de legisladores obligó a suspender la sesión.
"Ya están vencidos. Hagan lo que hagan la consulta es irreversible y la asamblea también", dijo Correa ante decenas de sus seguidores que exigían la realización de la consulta.
El mandatario atribuyó la turbulencia política al profundo cambio que busca aplicar, desechando temores de varios sectores sobre el futuro de la democracia en una nación marcada por la caída de tres presidentes desde 1997.
|