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Reportaje especial
Panamá, sábado 3 de marzo de 2007
 

CALENTAMIENTO GLOBAL.

Cambio climático, amenaza de nuestra era

Claudia Martans

El primer ministro británico, Tony Blair, señaló recientemente: "Que el cambio climático es la mayor amenaza de nuestra era". En octubre de 2006 emitió un manifiesto sobre las medidas que tomará el país para poder reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, como ejemplo podemos citar: impuestos por la emisión de dióxido de carbono en los vuelos dentro de Europa; los vehículos que circulen en la periferia de Londres tendrán que pagar el impuesto vehicular, pero se exceptúan de este pago los automóviles híbridos y amigables al ambiente.

Pero, ¿qué es el famoso cambio climático o global warming del que todo el mundo habla? Se puede definir como "la utilización desmesurada de combustibles fósiles desde la revolución industrial que ha tenido como consecuencia el cambio climático, ya que al quemar combustibles fósiles -carbón, petróleo y gas- como fuentes de energía para alimentar máquinas, se emite una variedad de gases que se van concentrando en la atmósfera, formando un manto que actúa de manera similar a un invernadero de vidrio, atrapando el calor del sol y calentando el planeta". Estos cambios los podemos ver todos los días cuando vemos en las noticias y que los científicos lo han atribuido al cambio climático: la intensidad de las olas de frío, olas de calor, tormentas tropicales, huracanes, inundaciones y sequías.

En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Ambiente y Desarrollo celebrada en Río de Janeiro en 1992, en la cual participaron 178 países, se aprobó la Convención de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, en la cual los países acordaron reducir los gases de efecto invernadero, los cuales se definen como: "Aquellos componentes gaseosos de la atmósfera en un área y un período de tiempo especificados, especialmente, ciertos gases, como el dióxido de carbono y el metano, debido a la actividad económica humana."

La Convención no establecía los límites máximos permisibles de gases, de allí surgió el Protocolo de Kioto, en el cual los países industrializados en 1997 se comprometieron a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en al menos 5% de las emisiones a los niveles de 1990 en un período del 2008-2012. Este Protocolo entró en vigor el 16 de febrero de 2005 cuando Rusia ratificó el mismo. Estados Unidos firmó el Protocolo, pero no lo ha ratificado hasta la fecha, alegando que los países industrializados no son los únicos que emiten estos gases, y los países emergentes como China e India, son grandes emisores de gases de efecto invernadero y que bajo el Protocolo no tienen ningún objetivo de reducción específico.

El 2 de febrero del presente año, se publicó en París el informe del Comité Inter-gubernamental de Cambio Climático (IPCC- siglas en inglés), que esta conformado por cientos de científicos internacionales, el informé concluyó que hasta la fecha los países no han hecho lo suficiente para combatir el cambio climático y que el 90% de las emisiones de los gases de efecto invernadero son producidas por actividades humanas y no por la naturaleza como se pensaba anteriormente. Dentro del informe el IPCC incluye unas predicciones para nuestro futuro no muy alentadoras como: el incremento de la temperatura global hasta en un 5°C, la disminución de la economía mundial en un 3%, el aumento en la intensidad de las tormentas tropicales; las inundaciones y las sequías generarían 200 millones de desplazados; el aumento del nivel del mar. En consecuencia, de seguir con las tendencias del cambio climático los países pobres serían los más afectados ya que no están preparados para enfrentar los fenómenos meteorológicos.

En nuestra realidad nacional Panamá ha ratificado el Convenio de Cambio Climático y el Protocolo de Kioto mediante las leyes, Ley No. 10 de 12 de abril de 1995 y Ley No. 88 de 30 de noviembre de 1998, respectivamente. Si bien es cierto que Panamá no tiene un compromiso de reducción específico para cumplir dentro del Protocolo, pero por ser Estados Partes tenemos responsabilidades legales internacionales.

No obstante, Panamá cuenta con una norma nacional que establece los límites máximos permisibles de las emisiones vehiculares de CO, CO2, HC para los vehículos de motor de gasolina y con motor diésel, que es la Ley No. 36 de 17 de mayo de 1996 y su reglamentación el Decreto Ejecutivo No. 255 de 18 de diciembre de 1998.

Además de estas normas, cada uno de nosotros podemos aportar nuestro granito de arena para combatir el cambio climático, por ejemplo: usar en nuestras casas u oficinas bombillas de luz que ahorran hasta un 75% de energía; apagar la luz cada vez que salga de una habitación; apague su computadora cuanto no la esté usando, este aparato encendido puede representar hasta un 70% del consumo diario; no deje los grifos del agua abiertos innecesariamente; no genere tanta basura (recicle, reutilice), el papel, por ejemplo, es una de las principales fuentes de metano, gases de efecto invernadero y en la medida de lo posible, camine, monte bicicleta o utilice transporte público en vez de su automóvil.

El cambio climático nos afectará a todos por igual, por lo que tenemos que tomar medidas para que nuestros hijos y sus futuras generaciones gocen de una buena calidad de vida.

La autora es abogada y consultora ambiental.



 
 
 
 
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