Plano urbano
Autoridad urbanística, no ministerio
814579Rodrigo Mejía-Andrión
aseviviendas@cableonda.net
OPINIÓN. Alianza Pro Ciudad, grupo que ayudé a formar para dotar a la comunidad, es una voz técnica que le permite expresar sus frustraciones por los excesos que se están cometiendo en la construcción de inmensas moles de concreto que, con unas viejas normas, permite causar daños irreparables a la ciudad en general y aun a edificaciones existentes y de calidad.
Se destruye calidad de vida, con la peligrosa saturación de nuestras ciudades. Alianza Pro Ciudad pretende promover una profunda reforma a la planificación urbana, comenzando por su separación del tema "vivienda", que con relativo éxito han manejado los gobiernos de turno, a costa de dedicar sus mayores recursos humanos y financieros, a esa actividad cuya importancia social y política, no discutimos.
A través de las reuniones semanales que mantenemos los principales involucrados, decidimos regularizar nuestra existencia, inscribiéndonos en el Ministerio de Gobierno y Justicia. Para ello hemos venido madurando la redacción de nuestro estatuto, tarea recientemente finalizada. Entre los objetivos establecidos y como corolario de las importantes tareas impuestas, hemos establecido "la creación de una Autoridad Urbanística independiente y autónoma", como único medio de salvar algunos rincones de la ciudad que pudieran sobrevivir al destructivo tsunami de construcciones que nos ahoga. Este acabará solo cuando los compradores, especialmente los extranjeros, se den cuenta del error cometido y lo divulguen públicamente.
La razón principal que se tiene para proponer una "autoridad", en vez de un ministerio como aconsejaban muchos, es la realidad observada en los ministerios cuando cambia el gobierno. Todo funcionario con nivel de salario mediano o alto, es destituido para nombrar a los allegados al partido triunfador, o para colocar al recién graduado "hijito" del ministro tal, el diputado perencejo o el donante generoso. Así, profesionales con experiencia en sus labores, especializados en su tema, son reemplazados por recién llegados que desconocen lo que deben manejar y, por tanto, dependen de sus subalternos para la ejecución de sus obligaciones.En las discusiones sobre la ampliación del Canal, muchos adversarios atacaban a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) por ser "República aparte". A Dios gracias, la sabiduría de quienes crearon esa institución, permitió un sistema de "protección" de empleados eficientes, estimulándolos continuamente a elevar sus niveles de conocimiento.
Es el modelo que queremos. La ACP es la única entidad pública de la cual los panameños nos sentimos orgullosos y la única que los gobiernos y organismos internacionales alaban continuamente. Es el orgullo panameño.Alianza Pro Ciudad y la Universidad Latina anuncian su foro sobre Transporte Urbano el viernes 16 de marzo, de 5:30 p.m. a 9:00 p.m.
El autor es arquitecto y representa a la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos en la Junta de Planificación Municipal.
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