| DIPLOMACIA. LA INFLUENCIA DE HUGO CHÁVEZ EN AMÉRICA LATINA.
Bush quiere recuperar terreno
En sus seis años de gobierno, el presidente no le había prestado atención a América Latina.
La gira del 8 de marzo sorprendió a los analistas. No se espera un recibimiento caluroso en las calles.
| DPA/Jens Büttner |
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| GIRA INESPERADA. George W. Bush emprenderá el 8 de marzo un viaje de siete días a América Latina. Washington ha reducido en estos años en casi un 20% la ayuda al subcontinente y ha anunciado nuevos recortes para 2008.814582 |
MADRID, España/DPA
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, emprenderá el 8 de marzo un viaje de siete días a América Latina, en lo que será su primera gira por el subcontinente desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2001 y cuyo objetivo central parece ser contrarrestar la creciente influencia en la región del gobierno populista de izquierda del presidente venezolano, Hugo Chávez.
El anuncio de la gira del mandatario norteamericano sorprendió a todos los analistas, ya que durante los seis años que lleva al frente del gobierno Bush jamás ha mostrado interés en privilegiar dentro de la política exterior estadounidense los vínculos con América Latina.
Aunque había prometido, durante la campaña electoral de 2000, que como presidente de Estados Unidos cultivaría una relación especial de cooperación con América Latina, Bush rápidamente dio la espalda a la región después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Entonces, ¿por qué esta inesperada gira de Bush por cinco países latinoamericanos –Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México– del 8 al 14 de marzo? Oficialmente, la Casa Blanca explicó que el viaje "subrayará el compromiso de Estados Unidos con el hemisferio occidental y destacará nuestros planes comunes de promover la libertad, prosperidad y justicia social, y ofrecer los beneficios de la democracia en los campos de salud, educación y oportunidades económicas".
Sin embargo, la congresista demócrata Hilda L. Solís tiene una opinión menos idílica de los motivos de esta gira presidencial: "No es un secreto que Bush ha ignorado a la región y no sé qué va a hacer ahora en este viaje.
A mí me parece que son como sus vacaciones en momentos que todo le va mal".
El ex viceministro de Relaciones Exteriores de México Víctor Flores Olea es más contundente y concreto al afirmar que "la única explicación coherente que se descubre en este repentino interés de Bush por América Latina (...) es la de contrarrestar la influencia de Chávez, y su insistencia en una unión latinoamericana bajo el dominio estadounidense".
PETRODIPLOMACIA
Mientras Estados Unidos centraba todos sus esfuerzos, hasta ahora inútilmente, en pacificar Afganistán e Irak y se preparaba para un eventual nuevo escenario bélico ante el desafío nuclear de Irán, el renovado populismo de izquierda, patrocinado por la "petrodiplomacia" de Venezuela y tutelado ideológicamente por la Cuba de Fidel Castro, se extendía como una mancha de aceite por el subcontinente americano.
Actualmente, Venezuela cuenta en América Latina con aliados firmes en Cuba, Bolivia y Nicaragua, y mantiene buenas relaciones con Brasil y Argentina.
El gobierno de Chávez, al que Estados Unidos acusa de pretender implantar una dictadura socialista antidemocrática, impulsa, con sus ingentes recursos petroleros, la expansión de la Alianza Bolivariana de Las Américas (ALBA) para sepultar definitivamente el alicaído proyecto estadounidense del Área de Libre Comercio de las Américas.
RECORRIDO
En este contexto, la elección de los países que visitará Bush en su gira latinoamericana no es casual. Su periplo lo iniciará en Brasil, cuyo presidente, Luiz Inácio Lula da Silva mantiene una buena relación personal con Bush, pese a su negativa a unirse al frente antichavista.
En Brasil, el presidente estadounidense buscará, además de apoyo político, la cooperación de este país, gran productor de caña de azúcar, en la producción de etanol como fuente de combustible alternativa.
Bush intenta reducir su dependencia del petróleo, particularmente de las exportaciones provenientes de un país considerado enemigo como Venezuela, el tercer proveedor de crudo de Estados Unidos.
En Uruguay, el presidente Tabaré Vázquez, pese a pertenecer al izquierdista Frente Amplio, ha optado por seguir una política de acercamiento a Washington e incluso llegó a contemplar la posibilidad de firmar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos.
Colombia, la tercera escala en la gira de Bush, es el principal aliado de Estados Unidos en América del Sur. El presidente colombiano y amigo personal de Bush, Álvaro Uribe, lleva a cabo desde hace años una política de estrecha cooperación con Washington en la lucha contra el narcotráfico.
La visita a Guatemala permitirá a Bush expresar su agradecimiento al presidente Oscar Berger por la candidatura presentada por este país el año pasado a un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para frustrar la aspiración de Venezuela de ingresar en el máximo organismo de la ONU.
Bush concluirá su gira en México, socio de Estados Unidos en el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica. En México, Bush tiene asegurado un cálido recibimiento por parte del presidente conservador Felipe Calderón, pese a la persistencia de desacuerdos motivados por la política migratoria de Estados Unidos y el proyecto de construir un muro en la frontera entre los dos vecinos para frenar la entrada de indocumentados mexicanos.
Bush no necesita preocuparse por el recibimiento que le dispensarán los gobiernos de los países amigos que visitará en esta su primera gira por América Latina, pero la reacción en las calles no será igualmente calurosa, por lo menos no en Uruguay y México, donde organizaciones sociales y sindicales han anunciado manifestaciones de repulsa al poderoso visitante.
Aparte de la guerra de Irak, muy impopular en América Latina, la sola presencia de un jefe de la Casa Blanca siempre suscita rechazo en amplios sectores de la población latinoamericana, que ven en Estados Unidos una potencia hegemónica que solo busca defender sus propios intereses en lo que históricamente ha considerado como su "patio trasero".
ESCENARIO LATINOAMERICANO
CAMBIO: Bush dio la espalda a la región después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Mientras Estados Unidos centraba todos sus esfuerzos en la guerra contra el terrorismo, el populismo de izquierda ganaba terreno.
ACOGIDA: La presencia de un jefe de la Casa Blanca siempre suscita rechazo en amplios sectores de la población latinoamericana.
EXPANSIÓN: Hugo Chávez impulsa con sus ingentes recursos petroleros la expansión de la Alianza Bolivariana de Las Américas.
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