| Tránsito.
Ciclovías para despejar el tráfico en Panamá
César Augusto Quintero
En Panamá, el pésimo servicio de transporte público nos obliga a depender del auto como medio principal de transporte. Esto trae como consecuencia un deterioro en la calidad de vida reflejado tanto por el estrés causado por los tranques como por el impacto ambiental debido al aumento en las emisiones de gases nocivos. De allí la necesidad de implementar alternativas para el transporte masivo de personas, como son las ciclovías.
En muchos países de Europa se puede ver tanto en grandes ciudades como en pueblos pequeños una tendencia tanto a la preservación de las áreas verdes como la presencia de ciclovías por doquier. Holanda, por ejemplo, es conocida como la capital mundial de las bicicletas. Aquí, desplazarse en dos ruedas es algo intrínseco en la mentalidad de sus habitantes. En la capital (Amsterdam) así como a lo largo ancho del país, existen ciclovías bien marcadas y definidas, con las cuales puede uno andar en bicicleta sin mayores problemas. Aunado a eso, en los sistemas de transporte público existen vagones delimitados para poder transportar las bicicletas.
En Alemania se ve cómo los niños y jóvenes van en bicicleta a las escuelas. Igualmente, en ciudades como Frankfurt, que es la capital financiera de Europa, predominan ejecutivos de saco y corbata desplazándose en bicicleta. Para no ir tan lejos, en países vecinos como Colombia, se han implementado con éxito las ciclovías en la ciudad capital. En Panamá, el hecho de que algún jefe o funcionario de alto cargo se desplace de esta manera, sería visto como una excentricidad o más bien una locura. Esto se debe a que nuestra sociedad nos inculca a mostrar nuestros estatus a través del auto que utilizamos y en tiempos modernos con el tipo de celular que tenemos.
La implementación a gran escala de ciclovías en Panamá representaría una mejora a la calidad de vida, reducción de tranques y una mejora al medio ambiente. Además, practicar el ciclismo representa una mejora integral a nuestro sistema cardiovascular, es decir, a nuestra salud física. El gran obstáculo por superar y el gran peligro para andar en bicicleta en Panamá es el desorden orquestado a escala mayor que existe en nuestras vías. Igualmente, otro gran obstáculo sería lograr un cambio de mentalidad en nuestro país para promover masivamente dicho medio de transporte.
Finalmente, en el primer mundo (en Europa) las ciclovías son parte del modus vivendi, entonces, ¿por qué no implementarlas en Panamá? En nuestro país se promulga la necesidad de catapultarnos al primer mundo. Sin embargo, los beneficios del primer mundo se reflejan sólo cuando los habitantes de país pueden usufructuarse de los proyectos, planes y programas que se implementan en el mismo. Implementar ciclovías representaría, entonces, un gran aporte para modernizar nuestro sistema de transporte público.
El autor es ingeniero eléctrico
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