CROMOSOMA X
Eva Afrodita
evafrodita@prensa.com
MEJOR CAMINO. Yo por pereza, lo admito, era de las que sacaba plata de cualquier cajero que me quedara cerca. Pero a ese relajito le puse un alto desde que me cobran 80 centavos por cada transacción que hago en una máquina de otro banco. Me dirán tacaña, pero cuando voy a sumar he botado diez dólares que me sirven para un blower. Así que ahora camino y no paro hasta encontrar el cajero gratis.
NI UNA BODA MÁS Un matrimonio argentino hizo algo que a muchos les pica los pies por hacer pero no se atreven: poner un anuncio en el periódico pidiendo que no los inviten más a bodas, con la excusa de que están saturados de compromisos sociales. La pobre pareja de sexagenarios asistía hasta tres bodas los fines de semana, veían sus vidas escaparse en esas fiestas. Los entiendo. A veces uno recibe invitaciones del primo de la prima del hijo del vecino. Los novios no tienen toda la culpa; es la suegra, el papá, la tía que agrega nombres a la lista y la gente va por cortesía pero de mala gana.
FLORES QUE DURAN. Qué envidia tenía yo de las flores de una colega. Se las regalaron en San Valentín y este lunes todavía estaban bellas. Las mías dos días después murieron. Pero descubrí su secreto -no, no es que se las regalaron con más cariño- sino que todos los días le cambia el agua y les corta el tallo. Ya sé para la próxima.
QUÉ HOMBRE. ‘Ese hombre está para comérselo en pedacitos’ así me dijo una amiga - y que conste que es una señora muy seria- cuando salimos de ver Holidays, la cinta de dos mujeres que en busca de una curita para el corazón intercambian casas para Navidad. Y con mi amiga coincidieron todas las mujeres del cine. Solo se oían suspiros. Desde que vi a Brad Pitt en Meet Joe Black no había quedado tan derretida con los encantos de un actor. La película aún no estrena. Cuando vayan a verla dejen al novio en casa.
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