| VIENE DE LA 1B . ‘GUARDAR A LO GOURMET’.
Cuaresma sin penurias
Se requiere de muy poco para disfrutar de un rico pescado a la brasa: sal, pimienta, limón y hambre.
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| SERVIR. Para acompañar, una ensalada fresca y un poco de arroz. 810067 |
Ana Alfaro
Especial para La Prensa
vivir+@prensa.com
A la mayoría de nosotros no se nos ocurre, pero el pescado es perfecto para hacer a la barbacoa. Solo tienes que saber qué clase de pescado estás usando: el truco es conocer la consistencia de su carne.
Por ejemplo, los pescados más firmes como el mero, el bojalá, el atún o el salmón, se pueden hacer directamente sobre el grill –si estás haciendo salmón, no le quites el pellejo sin que se desmorone. Los pescados de textura intermedia a delicada como el pargo o la corvina, se pueden hacer a fuego directo solo si se tiene mucho cuidado; hay unos aparatos de metal especiales para poner el pescado, o sino, se coge un pedazo de malla metálica de orificios de un centímetro y se engrasa bien, y se pone el pescado encima; para los delicadísimos, como la guabina, se sugiere asarlos envueltos en papel de aluminio. También se pueden hacer pinchos de pescado. Para esto, se corta en tucos de unos 2-3 centímetros y se ensarta alternando con vegetales de rápida cocción como el tomate o el zucchini o que no te choque comerte crudos.
Lo óptimo, no obstante, es asarlo entero, con o sin cabeza. ¿por qué? Porque la piel del pescado sirve para protegerlo, y porque su cavidad se puede rellenar con una plétora de cositas ricas: Truchas enteras rellenas de alcaparras; pargo relleno de chimichurri; corvina rellena de piña caramelizada con cilantro son solamente algunos de los ejemplos de los vuelos de la imaginación.
Y luego están las marinadas: si te quedas corto y sin inspiración, decántate por las combinaciones que funcionan bien: limón o vino blanco, un chorrito de aceite de oliva y especias; salsa china, vinagre de arroz y un poquito de azúcar y jengibre: hasta puedes hacer pinchos de pescado –se sugiere uno de textura firme como el mero— con vegetales y salsa de barbacoa.
Una cosa que tienen en común todos los pescados a la barbacoa es que es necesario que la parrilla esté súper, súper limpia; luego, que esté bien aceitada, o sino que tu pescado tenga un buen brochazo de aceite, porque si se te pega, puede ser bastante desagradable, por lo menos estéticamente. Para acompañar, una ensalada fresca, un poco de arroz para los que "no perdonan" el farinacio, y listo. Ah. Y esto es solo la cuaresma, que es comparativamente light. Espérate a que descubra el ramadán. Tremendo festín nos vamos a dar después de los alaridos de quienes creen que me mofo de su religión, caso que no es éste. Es que mi sufrimiento no viene por vía oral.
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