| SOCIEDAD.
Calidad de vida o cuarto mundo
Eligio A. Díaz
Siempre he pensado que cuando una familia escoge un lugar para vivir, lo decide tomando en cuenta que éste sea tranquilo. En Santiago de Veraguas no está ocurriendo precisamente en áreas residenciales.
Aquí se están dando pasos importantes en el desarrollo económico, que se proyecta en el crecimiento de su población. Todo ello conlleva a la utilización de servicios que bien distribuidos pueden ofrecer beneficios satisfactorios a la población, pero no es lo que está ocurriendo en Santiago con el servicio de transporte de la ruta Punta Delgadita-Mercado-Terminal, la cual la han saturado de buses y los han introducido por áreas residenciales de esta ciudad. Además no cuentan ni con las calles adecuadas y la cantidad de usuarios, por lo tanto, no es necesaria.
Puedo citar como ejemplo el caso de la Barriada Barbarena, en donde a cada seis o siete minutos, pasan buses que vienen y van en dicha ruta, por una calle que es privada, porque no ha sido traspasada al Estado y somos los residentes los que tenemos que darle mantenimiento.
No es justo que el sacrificio que hemos hecho para vivir en un área residencial con nuestras familias, sea afectado por este tipo de actividad comercial y de servicio, que puede ser brindado a otros sectores que sí requieren del mismo.
La Dirección de Tránsito de Veraguas, sin consultar con nosotros los que estamos afectados, ordenó el paso de buses por esta área. Tenemos casi ocho meses de este problema. Hemos solicitado reunirnos con la Autoridad del Tránsito de Veraguas y enviado notas a nivel provincial y nacional, y no hemos obtenido respuesta.
Considero que tanto el MOP como la Autoridad del Tránsito de Veraguas debieron hacer un estudio minucioso y buscar la vía o retorno adecuado para que estos buses transiten ahora que se han dado las cuatro vías de entrada a la ciudad y no hacerlo a la ligera, sin consultar y por donde les era más fácil hacerlo, afectando la salud y sosiego de quienes estamos ubicados en un área residencial.
Por otro lado, en Santiago no hay vigilancia adecuada en la vía Interamericana. En el tramo de las cuatro vías no se respeta la velocidad máxima que es 50 kph, al igual que en la vía Héctor Santacoloma. Esto ha ocasionado muchos accidentes que han costado la vida de varias personas, por lo que sugiero que debe haber señalizaciones más claras.
Señores del Gobierno: Exijan a sus funcionarios más seriedad y calidad en su trabajo, para que den respuestas concretas y no estén titubeando en algo que puedan resolver con buena voluntad. Demuestren a los ciudadanos que confiaron en ustedes que todavía estamos a tiempo de responderles y que ¡sí se puede! a los que reclamamos el derecho de vivir en paz.
El autor es ciudadano panameño
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