| AUTOPISTA PANAMÁ-COLÓN.
Songo le dio a borondongo
Marcos Mora
El 5 de febrero de 2007 se publicó en el diario La Prensa un interesante artículo de la Lic. Grettel Villalaz de Allen titulado " El escándalo de una doble cesión" que dio origen a la creativa caricatura del día siguiente, el cual evidencia a cualquiera persona normal, que la transacción para que la empresa brasileña NORBERTO ODEBRECHT concluya el proyecto de la autopista Panamá-Colón esconde algunas lagunas que las altas autoridades de este país y más concretamente el ministro de Obras Públicas deben salir a aclarar. La forma tan diligente como se han desarrollado los acontecimientos y los vericuetos legales que revela el referido artículo, unido a los espectaculares fondos que se está gastando dicha empresa para promocionar el mencionado proyecto deja un mal sabor a todo analista preocupado y serio. Este proyecto es una necesidad y no requiere promoción alguna que no sea la de tratar de acallar voces y medios críticos al mismo, por la clase de preguntas que aún están sin responder.
Al analizar las derivaciones legales de la empresa "madre" sólo me queda la impresión de que allí está la clave de la razón financiera y de responsabilidades del proyecto.
Este solo hecho me recuerda, con ligero ajuste de mi inspiración, parte de aquella canción de Celia Cruz que decía "Songo le dio a Borondongo, Borondongo le dio a Bernabé, Bernabé le pagó a Buchilanga"………
Yo no puedo incursionar en la parte legal que magistralmente tocó la Lic. Allen, producto de una exhaustiva investigación: sin embargo, me preocupa que ante un costo promedio de B/.5.0 millones por Km. y una estructura financiera como se plantea en el mismo, ni la SPIA ni el Colegio de Economistas y de Contadores de Panamá hayan emitido opinión al respecto, si la memoria no me es infiel. Ante la corrupción galopante, la falta de transparencia, y el creciente endeudamiento público sin control, las organizaciones técnicas serias y responsables deben salir del letargo y dar su más firme opinión sobre aquellos proyectos que a su juicio pueden afectar a nuestro país.
El slogan no es salir ahora a decir que Colón necesita a gritos una autopista y que si en realidad con puentes y "todo incluido" vale 100 millones de dólares la vamos a hacer "por urgencia notoria" en 200 millones. Total ¿quiénes con los peajes que se contemplen podrán pagar este trayecto? ¿La gente pobre de Colón? Sinceramente, no lo creo.
Es necesario que el pueblo panameño sepa que los fondos que allí se utilicen tendrán un efecto futuro sobre el desarrollo económico y social del país y en consecuencia sobre cada uno de nosotros y nuestros descendientes; por tanto es la hora de aclarar dudas, definir conceptos y deslindar responsabilidades, en blanco y negro, entre nuestro país y la mencionada compañía.
Si como dicen voceros de la Autoridad de los Servicios Públicos, el panameño está huérfano de una cultura de queja, estos son los momentos en que debemos exigir la mayor de las responsabilidades a quienes nos gobiernan, ya que los fondos que se exponen en cada transacción de esta naturaleza, no son dineros propios con los cuales pueden hacer lo que les venga en ganas, sino el de todos los panameños sin distingo de raza, condición social , económica y política de ninguna naturaleza.
Los profesionales tenemos la obligación moral de contribuir a adecentar a este país y alertar a las autoridades aun cuando sea a través de los escritos.
En el artículo "De las inversiones públicas y otras bellezas" publicado el 1 de junio de 2006 en el diario La Prensa alertábamos, sin ser ingeniero, que la ampliación al doble de la producción de la planta potabilizadora de Chilibre no iba a satisfacer las altas expectativas de poblaciones, dentro del área de influencia del proyecto.
Hoy vemos con asombro que grandes bolsones de esas poblaciones siguen estando a la espera y que las deficiencias y obsolescencia en las líneas de conducción y distribución, ha ocasionado un mayor número de roturas y despilfarro del agua potable ante la fuerte presión del volumen adicional.
Hemos hecho una "gran inversión" para lograr capacidad de tener agua retenida, ya que no se puede conducir en su totalidad, es decir, los beneficios marginales netos son prácticamente nulos.
El autor es ciudadano panameño
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