| CONSUMO.Estudian tendencias.
Lunes en la mañana
Innovaciones para los usuarios
Por Eric Von Hippel
Una importante empresa automotriz presentó hace poco "una hoja de ruta de innovación" para la próxima década ante un grupo de periodistas y de apasionados de los vehículos. Mientras avanzaba la presentación, fue evidente que algunos miembros de la audiencia parecían intranquilos.
Finalmente, uno de los oyentes se puso de pie y dijo, "Muchos de nosotros hemos ya construido e instalado cada una de las innovaciones que ustedes se proponen desarrollar en los próximos 10 años. ¿Por qué no se despiertan? Si vienen a la playa de estacionamiento podrán observar lo que hemos desarrollado e instalado en nuestros vehículos".
Los ingenieros y ejecutivos de la compañía no estaban muy seguros cómo responder. Por supuesto que no podían decir lo que pensaban, "Los usuarios no deben actuar de esa manera. Deben esperar que nosotros estudiemos sus necesidades y desarrollemos nuevos productos para ellos".
En una serie de industrias, la innovación centralizada en los productores está siendo eclipsada por la innovación centralizada en los usuarios, esto es, el desarrollo, la creación de prototipos e inclusive la producción de nuevos artículos por parte de los consumidores. Esos usuarios no sólo están formulando reclamos sobre sus necesidades a empresas que están dispuestas a escuchar. También están inventando y en ocasiones construyendo lo que desean.
Innovaciones en equipo médico, tales como pulmotores y máquinas de bombeo automático de medicamentos, fueron desarrolladas por médicos, no por firmas que manufacturan productos para el área de cuidado de la salud.
Nuevas categorías de bebidas, que prometen en sus rótulos aumentar la energía de los deportistas, así como gels, han sido desarrollados por fanáticos del ejercicio físico. Está muy bien documentado ese proceso en que los productos son desarrollados por usuarios. Y algunas compañías intentan aprovecharse del mismo para su propia ventaja. Pero ¿qué ocurre con los gobiernos?
Se puede pensar que los gobiernos no tienen nada que hacer con el desarrollo o con un gel para deportistas. Pero, en realidad, los gobiernos siempre han intentado, de diferentes maneras, influir en la manera en que las empresas realizan innovaciones. La mayoría de los países, tanto desarrollados como en vías de desarrollo, consideran la innovación algo vital para su crecimiento económico y su bienestar, y gastan diferentes porciones de su presupuesto para respaldarla. Ese respaldo se realiza por lo general a través de subsidios a investigadores científicos y de exenciones impositivas a fabricantes para financiar sus labores de investigación y desarrollo. Ese enfoque en el impulso tecnológico no ha causado mucha controversia. Pero recientes investigaciones muestran que entre el 70% y el 80% de nuevos productos que fracasan lo hacen no por falta de tecnología avanzada sino porque las empresas ignoran las necesidades de los usuarios.
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