| POLÉMICA. EL DINERO PERDIDO DE LA GUERRA.
Irak, entre fraude e ineficiencia
Entre 2003 y 2004 se distribuyeron miles de millones de dólares sin que se sepa su paradero.
Otros millones han sido derrochados en jugosos contratos cuestionables con contratistas.
| REUTERS/Carlos Barria |
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| VIOLENCIA. La guerra en Irak cumplirá cuatro años en marzo y la victoria de Estados Unidos parece lejana. La violencia sectaria está fuera de control.809589 |
Betty Brannan Jaén
Corresponsal
WASHINGTON, D.C. –Con relación a la guerra en Irak y reconstrucción del país, los auditores estadounidense han revisado unos 57 mil millones de dólares en contratos a contratistas y, hasta el momento, han encontrado que 10 mil millones de dólares –o sea, un dólar de cada seis– se han derrochado en fraude, sobrecargos, demoras, trabajos incompletos y proyectos mal concebidos. (Informe disponible en http://oversight.gov/).
Esto se suma a los 12 mil millones de dólares en efectivo –363 toneladas de dinero– que fueron distribuidos en Irak entre 2003 y 2004 sin que ahora exista manera de auditar los desembolsos.
Con respecto a ese dinero perdido, la explicación del ex pro-cónsul estadounidense en Irak Paul Bremer, según su testimonio en una audiencia la semana pasada ante el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, es que en los primeros meses de la guerra había mucha confusión y mucha urgencia por pagar las planillas estatales de Irak, donde los empleados públicos tenían meses de no recibir sueldo. Aunque se sabía que quizás 30% de las personas en planilla eran "empleados fantasma", los norteamericanos decidieron que sería mejor pagar sin rodeos, y lo hicieron sin llevar cuenta de los desembolsos y sin exigir documentación de los ministerios iraquíes.
Además de pagar las planillas iraquíes, desembolsos de hasta 900 millones de dólares se hicieron sin control y sin recibo. Muchos otros miles de millones de dólares se han derrochado en contratos cuestionables con contratistas, incluyendo grandes firmas como Bechtel y Halliburton. Halliburton –empresa que fue presidida por Richard Cheney inmediatamente antes de que este fuera elegido vice presidente de Estados Unidos– es el más grande contratista en Irak, con contratos que suman más de 25 mil millones de dólares.
De este total, los auditores han revisado casi 20 mil millones hasta el momento y están cuestionando 2.7 mil millones (o sea más del 10%) en sobrecargos, cobros duplicados y servicios no ejecutados. En una parte de los trabajos, los auditores están cuestionando 69% de lo que Halliburton pretende cobrar.
Parsons es otra empresa con grandes contratos en Irak. Parsons cobró 186 millones de dólares para construir 150 clínicas en Irak, pero solo ha entregado seis. Una inspección reveló que 13 de los 14 proyectos de Parsons eran de calidad inaceptable.
El inspector especial para Irak, Stuart Bowen, informó esta semana al Congreso que tiene 78 investigaciones en marcha y ya varios contratistas han sido condenados penalmente por fraude en Irak, aunque mucho dinero se ha desperdiciado por mal manejo en lugar de fraude.
Corrupción por parte de los iraquíes y la catastrófica situación de seguridad en Irak también contribuyen al problema, reconoció Bowen.
Pero David Walker, auditor del Congreso, puntualizó que "No se le está exigiendo rendición de cuentas a las organizaciones encargadas de supervisar los contratos. No se le está exigiendo rendición de cuentas a los contratistas. No se le está exigiendo rendición a los individuos".
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