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Reportaje especial
Panamá, lunes 19 de febrero de 2007
 

ESTRUCTURAS. 1.5 MILLÓN DE PERSONAS MURIERON.

La lucha por conservar Auschwitz

Se aceleran las obras y se contrata más personal para detener el deterioro y salvar el lugar.

El campo de concentración era en realidad dos campos, y ambos están tienen serios problemas.

EFE
IMAGEN. Entrada al antiguo campo de exterminio nazi de Auschwitz. 809402
AUSCHWITZ, Polonia
REUTERS

Auschwitz está desintegrándose. Más de 60 años de nieve invernal, sequías estivales y millones de visitantes se han hecho sentir mucho en el ex campo de la muerte nazi. Así como los sobrevivientes que visitan el campo disminuyen año tras año, el tiempo también está aplastando los edificios de la prisión, las vallas de alambre de púas oxidadas y los restos de las cámaras de gas, dejadas atrás cuando los alemanes huyeron en enero de 1945.

Los rastros de las víctimas, cabellos, anteojos, juguetes de niños y otras pertenencias, también están cayéndose a pedazos, carcomidos por insectos o por el moho, y su desaparición está dándole un lento apoyo a quienes tratan de negar que el Holocausto alguna vez ocurrió. A menos que se intensifique la conservación, puede que allí pronto quede poco de la mayor tumba en Europa, donde hasta 1.5 millón de hombres, mujeres y niños, en su mayoría judíos, fueron masacrados.

Ahora la nueva administración del campo, que cubre 190 hectáreas en dos sitios cerca de Oswiecim en el sur de Polonia, acelera las obras y contrata más personal para realentar el deterioro y salvar al lugar como una lección para generaciones futuras.

"Si hay un lugar en el mundo que debería ser conservado como un recordatorio de las consecuencias del racismo y la intolerancia, este es ese lugar", dijo Piotr Cywinski, quien asumió como director de Auschwitz en septiembre.

"Pero se vuelve más difícil año tras año". Uno de los varios problemas a los que se enfrentan Cywinski y los 260 miembros de su personal en el lugar, ahora un museo, es que Auschwitz no fue construido para perdurar.

El campo de concentración era en realidad dos campos, y ambos están padeciendo serios problemas.

‘HUESOS, NO PIEDRAS’

Auschwitz I, una base militar polaca hecha de piedra y ladrillo usada por los nazis para albergar a prisioneros políticos, fue precipitadamente agrandado con mano de obra esclava usando los materiales más baratos posible, después de que Alemania invadió Polonia en 1939. Auschwitz II Birkenau, a tres kilómetros de distancia, era una fábrica de la muerte especialmente levantada en 1943 para el asesinato en masa de judíos, gitanos, homosexuales y demás minorías.

Conectado directamente a la red ferroviaria de Europa por una vía de acceso especial para acelerar los asesinatos, los nazis lo usaron para agilizar sus planes de una "solución final" para "el problema judío".

Partes del campo de Birkenau están construidas con los restos de aldeas polacas demolidas, así como caballerizas, y éstas han sobrevivido.

Pero muchos otros edificios ya han desaparecido. La mayoría de las cabañas de madera fueron retiradas después de la guerra para ser usadas como refugios temporales.

Y los edificios más sólidos, las cámaras de gas y los crematorios de concreto, fueron voladas por los guardias antes de su retirada.

Esas ruinas han colapsado, socavadas por aguas subterráneas en ascenso, inundaciones y la erosión.

El área en torno a las cámaras de gas está acordonada con cinta, pero todavía se permite el acceso del público, parte del cual trepa por sobre los escombros.

Algunos visitantes incluso conservan reliquias y objetos. Los pozos de ceniza donde los restos de muchas víctimas fueron arrojados, yacen completamente abiertos y el suelo pisoteado por los visitantes.



 
 
 
 
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