| ESTUDIO.
El poder político de los paramilitares colombianos
Los grupos, a través de la intimidación armada o de sutiles presiones, cambiaron el mapa político.
| AFP |
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| Guerrilleros de las FARC.809401 |
BOGOTÁ, Colombia/AP
Desde 1999 los grupos paramilitares, creados para combatir a las guerrillas izquierdistas, tomaron el control de amplias zonas de Colombia y se hicieron dueños de un enorme poder político que todavía conservan, reveló un estudio.
La investigación hecha por la Corporación Nuevo Arco Iris y financiada por el gobierno sueco, permitió confirmar afirmaciones hechas por jefes paramilitares Vicente Castaño y Salvatore Mancuso, según las cuales desde el 2002 dominaban el 35% del Congreso.
"Las afirmaciones de estos cabecillas, que en principio no fueron tomadas con seriedad, han sido confirmadas por las investigaciones de la Corte Suprema de Justicia y por los estudios hechos por nosotros en los últimos cuatro años", declaró León Valencia, director de la corporación y analista político.
La Corte dijo en una providencia, en la cual ordenó encarcelar a seis congresistas por nexos con el paramilitarismo, que en los departamentos de Magdalena, César y Atlántico, "el poder de las autodefensas fue ejercido a través de tres bloques con sus correspondientes direcciones políticas, bajo el mando de Jorge 40".
Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, jefe paramilitar en esos departamentos del norte del país, está encarcelado, tras desmovilizar a sus ejércitos privados y acogerse a la ley de justicia y paz que permite a los comandantes de las llamadas Autodefensas obtener sentencias reducidas entre 5 y 8 años de prisión con la condición de que confiesen todos sus delitos. "Quería ocupar espacios políticos, expandir su área de influencia, procurar su financiación y tener voceros en las instancias decisorias de la nación", señaló la providencia de la Corte Suprema al referirse al papel protagónico de Jorge 40.
"Entre 1999 y 2003, después de un examen detallado los fenómenos políticos, llegamos a la conclusión que en 223 municipios y 12 departamentos, surgieron nuevos partidos, que obtuvieron altas votaciones con las cuales eligieron 26 senadores y 40 representantes a la Cámara", dijo Valencia.
En esas zonas los paramilitares a través de intimidación armada o de sutiles presiones, cambiaron el mapa político, explicó Valencia.
Para 2003, en las elecciones regionales, esos nuevos partidos afianzaron su dominio y eligieron 251 alcaldes, nueve gobernadores de departamentos y 4 mil concejales.
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