| TEMOR.
Brasileños exigen paz y un alto a violencia
El miércoles fueron asesinados el vicepresidente de una escuela de samba Salgueiro y su esposa.
RÍO DE JANEIRO, Brasil
REUTERS
Una misa y marcha por la paz se mezclaron ayer, miércoles, con los febriles preparativos del Carnaval de Río de Janeiro, mientras la policía dijo que seis personas murieron durante una operación en un complejo de favelas.
La crónica violencia de la ciudad también quedó subrayada por el asesinato a balazos en la madrugada del miércoles del vicepresidente de la escuela de samba Salgueiro, Guaracy Paes Falcao, junto a su esposa.
El carnavalero fue acribillado por desconocidos dentro de su automóvil en el barrio Vila Isabel, luego de que participara en los ensayos finales de Salgueiro, de la llamada primera división de las "escolas de samba" de Río de Janeiro, dijo la policía.
La misa en la céntrica Iglesia de la Candelaria fue en memoria de un niño de seis años muerto la semana pasada cuando asaltantes robaron el automóvil de su madre y el menor quedó colgando del cinturón de seguridad fuera del vehículo.
"Queremos justicia. Esta guerra tiene que terminar", expresó Laisa Soares Monteiro, quien presenciaba con un pequeño en brazos la posterior marcha callejera de cientos de personas, muchas portando fotos de niños y jóvenes asesinados o desaparecidos.
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