| SALUD.
Paso inicial: Calidad de la atención
Franklin Espino H.
El patrimonio de la Caja de Seguro Social, producto de la cuota empleado-patrón y la reserva económica producto de los impuestos, serán el sustento para el financiamiento del sistema de salud público que se disponga en el futuro. La fórmula panameña deberá ser consensuada con los actores sociales que corresponde. No se puede pasar de la noche a la mañana de un sistema a otro sin tener la seguridad de que va a funcionar bien. Una decisión apresurada puede traer graves consecuencias e inestabilidad social. No por ello hay que cruzarse de brazos y dejar todo como está, que dicho sea de paso se percibe como una de las peores situaciones en los últimos 30 años. Estamos en una crisis grave en donde los 3 traumas grandes en salud de los últimos 10 años pueden ser la punta del iceberg. Estoy seguro de que se puede salir del atolladero si hay voluntad y pensamos en el país primero.
Hago referencia al Sistema Nacional de Salud Británico que contempla como objetivo prioritario de su agenda política la calidad de la atención integrada. Se plantean tres pilares para este nuevo sistema: colaboración, igualdad y la calidad. Se plantean tres fases principales como son la creación de estándares, su implementación efectiva y la monitorización, que hacen emerger el NICE (Instituto Nacional de Excelencia Clínica) y el National Service Frameworks (NSF). Se reconoce la participación de los pacientes y la opinión pública, el fomento local de confianza con el concepto de clinical governance (gestión clínica), la autorregulación profesional y el aprendizaje permanente.
Víctor Fuchs, uno de los economistas de salud más famosos y profesor emeritus de la Universidad de Stanford plantea entre otros aspectos, que EU necesita también una organización independiente (Instituto de Tecnología y Evaluación de Resultados) para evaluar los beneficios y costos de la tecnología y para tener esta información accesible al médico y a los que toman decisiones como lo han hecho varios países y cita el NICE de Inglaterra como un modelo promisorio.
El desarrollo organizacional y las condiciones de la práctica clínica, son claves ya que las decisiones acerca de medicamentos, exámenes y hospitalización, determinan la magnitud de los costos de los cuidados de salud. Plantea el connotado economista que sólo una reforma comprensiva (de gran alcance de inteligencia, de gran amplitud de simpatías) puede traer los cambios organizacionales necesarios que puedan dar a los médicos, la información, infraestructura e incentivos para proveer cuidados de salud costo-efectivos para toda la población. Yo agregaría, citando a los británicos que no sólo a los médicos sino a toda la línea frontal de atención que son los profesionales y técnicos de la salud de los cuales depende el producto final.
Tenemos que comprender que la distribución de los gastos en salud están actualmente encaminados para el manejo de episodios agudos y la gestión de procesos crónicos con menor énfasis en el mantenimiento de la salud.
Para conformar un sistema de gestión integral de servicios sanitarios se debe trabajar en la disminución de las necesidades y de la demanda además de fortalecer los círculos de la defensa de la salud como son la promoción, los autocuidados, la atención primaria, la capacidad de respuesta y la competencia de los trabajadores de salud, así como la gestión de episodios agudos y crónicos.
En base a nuestra idiosincrasia, cultura y a la situación actual de la salud y de las circunstancias actuales, propongo como primer paso antes de definir el modelo de financiamiento del sistema de salud (que a pesar de que nos interesa a los panameños, parece más interesarle a los organismos financieros internacionales) poner ambas casas en orden, actualizarlas, descentralizarlas y crear de manera interdependiente un Instituto Nacional o Secretaría Nacional o Autoridad Nacional de Salud que esté conformada inicialmente por cuatro direcciones: Dirección de Desarrollo Humano y Práctica Clínica, Dirección de Atención Primaria en salud, Dirección de Gestión de Hospitales, Dirección de Promoción y Evaluación de los Determinantes de la Salud.
La Dirección de Desarrollo Humano y Práctica Clínica funcionaría como un ente corporativo responsable del desarrollo profesional continuo, la recertificación de sus profesionales y técnicos, la estandarización de los protocolos y guías de atención, la gestión clínica y de calidad, gestión de microprocesos de atención, medicina basada en evidencia, la evaluación de la tecnología sanitaria, la evaluación de la práctica clínica y del desempeño laboral entre otros.
La Dirección de Atención Primaria en salud, desarrollaría este concepto, proceso o estrategia de atención en todo el territorio nacional y proporcionaría todos los recursos necesarios para beneficio de la población panameña.
La Dirección de Gestión de Hospitales diseñaría la estructura moderna de atención en los hospitales de tal manera que la población se sienta segura de la atención que estaría centrada en el paciente.
La Dirección de Determinantes de la Salud integrada esencialmente por entidades gubernamentales, ministerios y entidades autónomas o descentralizadas obedece a que cerca del 90% del estado de la salud de un país depende de causas y determinantes externos o ajenos al sector salud como lo son factores genéticos, ambientales, culturales, vivienda, educación, pobreza, desarrollo socioeconómico, estilos de vida y en las cuales la promoción de la salud es responsabilidad más bien del gobierno o del estado. Funcionaría como la Senacyt o el Inadeh, dependiendo del Ministerio de la Presidencia de la República.
El autor es médico
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