| CONCERTACIÓN.
Para castigarte…¡me suicido!
I. Roberto Eisenmann, Jr.
La Prensa del sábado 13 de enero nos presenta los ingresos tributarios del año 2006 pos-reforma tributaria. La recaudación de impuestos directos e indirectos fue de B/.1,813,417,674; el año pasado fue de B/.1,378,675,000, o sea, que se recaudaron B/.434,744,674 (31.5%) más que en el año anterior, y B/.327,403,674 (22%) más que lo presupuestado. Dicho en otras palabras, el Estado está atiborrado de dinero de los contribuyentes… sin contar con los excedentes que producirá la expansión del Canal, que en el año actual 2007 será de B/.300 millones adicionales.
Es por esto, por los excedentes del Canal -que la sociedad exige y exigirá un nuevo enfoque participativo que asegure que todos acordemos en qué inversiones (NO gastos) irán estos excedentes, y que exista un sistema creativo de participación que logre transparencia e información mensual de dichas inversiones para que todos los panameños veamos en nuestras comunidades la inversión de los dineros producto de nuestro Canal.
En su artículo del 30 de diciembre Carlos Iván Zúñiga nos recordó que en 1903 nuestra Junta Provisional de Gobierno expresó "una generación sola no es dueña de los bienes del país". Adiciono yo: los excedentes de nuestro Canal no son nuestro patrimonio exclusivo; son la herencia de generaciones futuras. Los excedentes del 2007 al 2025 sumarán veintinueve mil millones de balboas… una burrada de dinero que tenemos que poner en cuenta aparte y –por consenso– decidir cómo se invertirá para cambiar radicalmente la situación socioeconómica del país… que es hoy una vergüenza nacional. El 40% de pobreza tiene que reducirse radicalmente (y tengamos en cuenta que, según me cuentan, esta estadística considera que una persona con un ingreso de B/.2.10 diario ¡ya no es pobre!).
Para lograr esto es que la sociedad presionó al Gobierno a darle al PNUD el beneplácito para convocar la concertación, pero esto no lo hizo el Gobierno por convicción sino porque las encuestas sobre los posibles resultados del referéndum en un momento bajaron. Sin embargo, el hecho es el Gobierno autorizó al PNUD (una necesidad protocolar), pero a final de cuentas no es más que el ocupante de una silla más en la mesa. También es un hecho que si este año esos excedentes de B/.300 millones van al fondo común, como pretende el Gobierno, no habremos cambiado nada y lo demás será mirarse en el espejo venezolano: país rico, gobierno riquísimo, atiborrado de pobres sin voz; ¡actuando así podríamos estar dando la bienvenida al loco nuestro para derrumbar nuestro promisorio futuro!
Así lo ven la sociedad civil, la sociedad gremial y la sociedad religiosa... ¿cómo lo ven los de la sociedad política? Los partidos del Gobierno están en la concertación, pero sin mayor convicción (normal en todos los que tienen el poder público). Algunos partidos de oposición –en un acto incomprensible, pero seguramente celebrado por los del Gobierno – han dicho que no irán a la concertación porque no confían en el PRD. ¡Vea usted!, ¿de cuándo acá los partidos políticos confían el uno en el otro?... ¡dialogan y negocian! No hacerlo equivale a decir "como no confío en ti, he decidido castigarte con mi suicidio". El país entero quiere la concertación para llevar al Gobierno a permitir una amplia participación en la decisión y ejecución de los 29 mil millones de excedentes del Canal… pero algunos de la oposición dicen "No", ¡que los fondos se vayan por el obscuro hoyo llamado fondo común y que el gobierno PRD disponga de ellos como les venga en gana! Con esa actitud... ¿quién tiene la mejor posibilidad de ganar en las elecciones del 2009?
Me dirán que yo no sé nada de política, pero me parece que con una postura así los que se excluyen –de la oposición– le están haciendo el gran favor al Gobierno… y a la vez se están suicidando.
La concertación nacional no es para acciones y reacciones partidarias, señores de los partidos políticos… todos. Que el gobierno recientemente actuó equivocadamente... sí, pero la oposición partidaria se hace haciendo oposición en el tinglado político-partidario, no procurando desbaratar una concertación con la sociedad… ¡juicio!
El Canal y sus excedentes no están para jugar jueguitos de la política tradicional. En los asuntos del Canal y el ataque a la pobreza el país espera que se empinen sobre sus diferencias y concertemos con una sola bandera… la enseña tricolor. Tenemos que ser capaces de hacerlo, a pesar de las naturales desconfianzas, como lo hemos hecho antes en varias ocasiones. Aquí no hay opción, señores. Todos los de la sociedad civil, política, gremial y religiosa –con buen juicio– a la mesa de concertación… y a cambiar juntos el país con los dineros de nuestro Canal. Tal cual decían los del magisterio: " ¡Ahora o Nunca!"... sabiendo que el "nunca" arriesga todo el camino andado con tanto sacrificio por tantas generaciones.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
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