| TRAGEDIA. CENTRO BASILIO LAKAS TEMÍA POR SEGURIDAD DE JOVEN ASESINADO.
Gólcher fue advertida
El patronato del centro juvenil pidió refuerzos a Gobierno y Justicia para garantizar su protección.
El menor Omar Fruto fue muerto de 40 disparos, propinados en su propia celda por 6 encapuchados.
Roberto López Dubois
Migdalia Grinard
panorama@prensa.com
El 5 de diciembre de 2006, el Patronato del Centro Basilio Lakas en Colón envió una misiva a la ministra de Gobierno y Justicia, Olga Gólcher. En ella, el Patronato expresaba su temor por la seguridad del menor Omar Fruto Santamaría –acribillado en su celda el pasado 6 de enero por un grupo de encapuchados– por lo que le solicitaba, al menos, dos policías por turno para garantizar su protección.
Gólcher dijo que, aunque la ley que rige el centro obliga al patronato a hacerse cargo de todo los asuntos, entre ellos, la seguridad, se envió un agente por turno y se reforzaron las rondas policiales.
Los agentes enviados debían velar por la seguridad del Centro Basilio Lakas, que tiene 15 hectáreas de terreno y una población de 70 internos.
Pero los sicarios que asesinaron al menor sometieron a dos custodios de turno esa madrugada, los amordazaron y esposaron. En tanto, el agente policial Gabriel Quiroz fue golpeado en la cabeza y perdió el conocimiento.
Junto con Fruto –que se presume era el jefe de una banda– fue herido un primo suyo, compañero de celda.
(Vea La muerte de Ratón no es el primer incidente)
|