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TRÁNSITO.
El vaivén del ‘guarómetro’
Labinia V. Ferran
El director de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre dice que no hay marcha atrás con el asunto del "guarómetro".
Pero nos preguntamos: ¿Cuánto durará esta atinada y "rígida" medida, para quienes sean sorprendidos con aliento alcohólico mientras manejan?
Cada vez que se aprueba una ley o reglamento, se inicia con mucho entusiasmo y seriedad, pero, lamentablemente, los panameños ya estamos acostumbrados a que en pocos días la cosa sigue igual; tan igual como algunos conductores de buses, que a pesar de todas las tragedias que hemos vivido, continúan estrellándose; como el que traspasó las paredes del dormitorio de una pareja a altas horas de la noche, que por poco no viven para contarlo (esto es el colmo).
Pero mientras que unos buscan implementar reglas, también hay grupos que no están muy contentos, manifestando que sus negocios serán afectados.
Por un lado está la Asociación de Restaurantes, cuyo presidente señala que regular el aliento alcohólico en los conductores puede traer como consecuencia un "caos" en los restaurantes, porque según él, algunos clientes acostumbran a tomar una "copita" de vino en medio de las comidas, pero me pregunto: ¿Les preocupará cuántas "copitas" se toma ese cliente, que al mismo tiempo es un conductor?
También están inquietos los de la Asociación de Bares y Cantinas. Ojalá que con esta medida baje el consumo desenfrenado e irresponsable, de personas que visitan a menudo estos bares. Hay quienes salen sin acordarse dónde queda la casa donde residen y si la encuentran, quienes pagan sus "borracheras" son los familiares quienes reciben maltratos físicos y verbales por parte del borracho. "Está claro, que si maneja no tome y si toma no maneje".
Y como es usual, creo que con eso de las coimas, el "guarómetro" no será para todos. Aunque el jefe de la ATTT manifiesta; "que con unos tres o cuatro agentes que sean destituidos y vayan presos por coimeros se enviará un mensaje claro a las unidades encargadas, de que el delito no paga" (Esto sí suena bien). Pero lo cierto es que si la paga mensual a estos agentes no les alcanza, algunos serán tentados por las coimas.
Esta implementación, también se hace necesaria en provincias centrales, ya se dan hechos lamentables similares a los que ocurren constantemente en nuestra ciudad capital; hay poblados en el interior del país, donde podemos ver más cantinas que tiendas o supermercados.
Y mientras se decide si son peras o son manzanas, esperamos que este reglamento se aplique en forma rigurosa, independientemente de quién se lamente.
Es hora de que se ponga orden al desorden de muchos conductores en las vías de la ciudad y también el resto del país.
La autora es relacionista pública
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