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SOCIEDAD.
Los voluntarios de Olimpiadas
Ocho hombres y mujeres con gran sentido de la solidaridad recibieron un reconocimiento.
| LA PRENSA/Bernardino Freire |
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| Emilio Pérez, el voluntario del año 2006.789897 |
Rosalía Arosemena A.
rarosemena@prensa.com
Muchas organizaciones de corte social se sostienen gracias a la ayuda voluntaria de varios miembros de la sociedad. Olimpiadas Especiales, que trabaja con personas con discapacidad, cada año reconoce este hecho haciendo un brindis para esas personas.
Este año el reconocimiento de los voluntarios de Olimpiadas se realizó el viernes con un brindis en un hotel local.
Fueron ocho individuos, divididos por categorías de trabajo, entre personas e instituciones, los que merecieron la distinción: Emilio Pérez (entrenamiento y deportes), Lourdes Bonilla (dirección de subprograma), Andrea Ayala (familia), Silvana de Toscano y Angela Sali (juventud y escuelas), Instituto Nacional de Deportes (voluntario institucional), y Rubén Córdoba (voluntario individual).
Córdoba fue el único voluntario que no estuvo presente en el brindis porque ese día su madre murió.
"Estas personas fueron postuladas por su entrega -colaboraron con nosotros a pesar de sus otras responsabilidades- y constancia pues estuvieron todo el año con nosotros, sin fallar a ningún compromiso", cuenta Indira Hernández, relacionista pública de Olimpiadas Especiales.
El voluntario más destacado del año 2006 fue Emilio Pérez, quien trabaja desde hace cinco años como entrenador de baloncesto del subprograma Panamá Metro.
"El gran mérito del profesor Pérez es que él exige a los atletas un desempeño con calidad, sin importarle que tengan algunas discapacidad", cuenta Hernández. "Su equipo de baloncesto tiene que ser tan bueno como uno de la NBA".
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