Hay ocasiones en que olvidar es sano y hasta saludable. Pero en otros casos, es una verdadera irresponsabilidad. Y ese aparenta ser el caso del actual gobierno, que parece confiar en que la memoria de los panameños es, cuando mucho, de mediano plazo.
El tirano que comandó los destinos de este país sin legitimidad ni ley está con un pie fuera del calabozo en Estados Unidos (EU), que es lo único que lo mantiene alejado de nuestras cárceles. Acá en Panamá, tiene pendiente con la justicia condenas que lo privarían de su libertad unos 20 años por los crímenes cometidos contra aquéllos que se atrevieron a cuestionar su espuria autoridad.
Sin embargo, el gobierno poco hace por reclamar a este sujeto para que pague su deuda con la sociedad panameña. Si bien la pelota está del lado de las autoridades de EU, todos esperamos mayor iniciativa y beligerancia del gobierno para agilizar la extradición. Porque este castigo, no es cosa que olvidaremos. |