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PRIORIDADES.
¿Agenda?...¿de quién o quiénes?
I. Roberto Eisenmann, Jr.
El país tiene una agenda de prioridades. Lo primero es la modernización del transporte público. ¿Se logra esto con las reformas planteadas a la Ley 14?... seguramente que no, pero poco importa porque la mafia gritó y el Ejecutivo pospuso, todo lo cual comprobó quién manda.
¿…Y la sociedad, los usuarios y los muertos?... ni siquiera convocados para discutir el tema porque, según los "conocedores políticos", para eso elegimos un presidente para que mande; ¡cretinos! Todavía no entienden que la gobernabilidad se logra con la sociedad, con la participación de la sociedad.
Lo segundo en la agenda del país es el sistema de salud. Una buena comisión está preparando las recomendaciones necesarias, y una vez salgan a la luz vendrán los gritos de las otras mafias… y quedarán como las recomendaciones de la Comisión por la Justicia: ¡en nada!, a menos que se convoque a la sociedad, no para comisionar… no para estudiar… sino para accionar y lograr las reformas.
El Presidente tiene a su haber cuatro logros fundamentales. Uno se logró a tamborazo (la Reforma Tributaria); los otros tres (la reforma de la CSS, la ampliación del Canal y el TLC) se lograron con el consenso de la sociedad.
Entonces, ¿por qué en la vital reforma de la justicia se recurre nuevamente al tamborazo si toda la sociedad quiere la reforma? El problema nace en la cabeza: la Corte Suprema, que es controlada por una mayoría producto de un pacto político de protección a la corrupción y a la impunidad. La sociedad se rebeló y exigió un borrón necesario, aun con claros peligros institucionales. Frente a la postura de la sociedad se produjo la salida de un magistrado… y parecía que íbamos en la dirección correcta. Recordemos que el partido gobernante controla la Asamblea, que tiene la facultad de juzgar a los magistrados, pero el Presidente prefirió malgastar el apoyo de la sociedad y recurrió a la postergación vía una Comisión por la Justicia muy bien conformada. Luego de un año de trabajo la comisión produce una lista de recomendaciones con calendario de ejecución… que se ignora. Ahora, debido a un problema personal, el tamborazo de la PTJ, la eliminación de la transparencia de topes en los dineros de las campañas, y la intención (afortunadamente ya postergada) de un tamborazo de la Sala V. Hay reformas recomendables por razones institucionales, pero producirlas por razones otras –por no atreverse a enfrentar la corrupción e iniciar una profilaxis de encopetados que limpie la Corte y reverse la impunidad– se corre el riesgo de "quemar" reformas necesarias.
La conclusión es que el país tiene una agenda y la Presidencia otra muy distinta, cosa que no es muy recomendable para la gobernabilidad democrática.
El país quiere modernización del transporte… ¡ya!, servicios de salud confiables a tiempo ¡ya!, y una guerra frontal contra la corrupción, comenzando por la justicia, donde un par de presos de leva es la forma de iniciar la profilaxis exigida.
Para esta agenda, señor Presidente, tenga por seguro que contará con toda la sociedad civil, gremial y política. ¡Manos a la obra! … e iniciemos este nuevo año con renovado vigor.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
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