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PROYECTO. MEJORES SERVICIOS Y EQUIPOS.
‘Un hospital limpio’
El Cuerpo de Voluntarias del Hospital del Niño asegura que todos tienen que cuidar de este centro médico.
| LA PRENSA / Jihan Rodríguez |
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| JUNTA DIRECTIVA. Itzel Cardona es la nueva presidenta del Cuerpo de Voluntarias del Hospital del Niño, y ayer tomó posesión del cargo.788417 |
Cynthia Sánchez
csanchez@prensa.com
Para este año, el Cuerpo de Voluntarias del Hospital del Niño, tienen como meta lograr un nosocomio limpio por dentro y por fuera.
Así lo dio a conocer Itzel Cardona, la nueva presidenta de esta agrupación, durante su toma de posesión donde pidió unión y respeto.
"Este centro hospitalario no es del gobierno ni de la empresa privada sino de todos los panameños, por tanto tenemos la responsabilidad de cuidarlo", dijo.
Y para promover el proyecto dice que pasarán cintillos internos en las televisiones para que los pacientes y sus acompañantes cuiden el hospital.
Igualmente, hizo un llamado a la Alcaldía de Panamá para que limpie las áreas adyacentes al Hospital del Niño que están "muy sucias y dejan mucho que decir".
"Ojalá que algún día tengamos un hospital limpio, con mejores servicios y equipos".
El proyecto contará con el apoyo de la Dirección Médica del Hospital del Niño.
Cardona tiene 10 años de formar parte del Cuerpo de Voluntarias del Hospital del Niño, además de ser miembro del Patronato del Hospital del Niño, asegura sentirse satisfecha con el trabajo que realiza porque le gustan mucho los niños.
Y precisamente entró a esta agrupación por Martha de Álvarez, quien tiene 43 años de estar prestando servicio como voluntaria.
A sus 92 años, De Álvarez sigue trabajando en beneficio de los niños. "Me dedico a los padres, porque ellos también padecen la enfermedad que tienen sus hijos y lo que le pueda pasar, en el tercer piso del hospital tenemos infantes con cáncer en la cabeza y en la garganta, entonces trato a ese padre con un chiste tonto olvide por un momento su pena".
Ella les sirve café a los padres de familia, quienes le preguntan si tiene azúcar. Martha les responde que no, que tiene sal, pero cuando lo prueban se dan cuenta de que es una broma, por lo que se echan a reír. "Pienso que por un instante este padre o madre olvidó su pena", dice, con convencimiento.
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