| DEBATE.
PTJ y Sala Quinta
Rogelio Navas
Todos los panameños hemos sido testigos de las disputas por las leyes de la PTJ y la Sala Quinta. La oposición se rasga las vestiduras diciendo que la primera solo busca remover a Jácome y el Gobierno dice que Jácome no dio la talla. Pero ni los unos ni los otros están pensando realmente en Panamá.
Primero porque todos sabemos que la mera remoción de Jácome no será la solución a los problemas de la PTJ.
Segundo porque es obvio que Jácome nunca debió ser nombrado en ese cargo, pues en ese momento él era un viceministro de Mireya y ese sí fue un nombramiento político y apoyado por la gran mayoría de los que hoy critican su remoción.
Lo que debemos hacer, es realmente un pacto entre todos, que nos permita una ley que realmente solucione estos problemas y que saque a la PTJ de las garras de los políticos.
Sobre la ley de la Sala Quinta, por favor, panameños, dejémonos de engaños, aquí sólo se está pretendiendo el control de la Corte Suprema. Unos alegan que la Corte tiene muchos expedientes atrasados y por ende tres magistrados adicionales solo pueden ayudar a reducir la mora judicial; los otros expresan que si Estados Unidos, con 300 millones de habitantes tiene solo 9 magistrados, ¿para qué nosotros queremos más? Qué razonamientos más pobres de parte y parte.
No hay ninguna otra solución a este problema de la Corte Suprema que no sea un estudio científico, racional y objetivo de nuestra realidad judicial donde participen todas las personas, asociaciones y entidades que tengan algo que aportar al mismo, y si ese estudio nos indica que debemos nombrar a tres, cinco o 10 magistrados más, pues nombrémoslos, pero sin ese estudio, no debemos nombrar ninguno porque la cantidad de magistrados de una Corte no tiene por qué responder a la cantidad de habitantes, sino a las realidades que en un momento dado convergen en dicho país, y como muestra les presento las realidades de cuatro países latinoamericanos bien pujantes como Argentina, que sólo tiene nueve miembros en su Corte; y, México, que tiene 11 miembros, pero Chile cuenta con 21 miembros en su Corte y Costa Rica 22, porque esos son los números que los estudios de sus realidades le han demostrado y eso es lo que yo sugiero: busquemos la realidad panameña.
Pero, si bien estos cuatro países tienen cantidades disímiles de miembros, en lo que muchos se compaginan es, en que todos sus miembros provienen de una lista de personas que la misma Corte le sugiere al presidente, quien selecciona uno de esa lista y lo manda a la Asamblea; esta, después de tres meses de discutir públicamente los pros y contras de dicha persona, entonces lo tiene que aprobar con 2/3 del total de sus miembros.
Regalémosle un Panamá mejor a nuestros hijos.
El autor es ciudadano panameño
Además en opinión
• Concordia en este nuevo año: Roberto Arosemena Jaén • Corrupción en la Policía Nacional: David A. Ocalagan B. • Un avance hacia la democracia participativa: Dennis Allen Frias • PTJ y Sala Quinta: Rogelio Navas • Una comunidad del Darién fluvial: Alfredo U. Acuña H.
|