| PROPUESTA.
Aeropuerto Alberto Motta Cardoze
Enrique Arturo De Obarrio
Hay personas realmente ejemplares, de esos que dicen, solo nacen cada 100 años; aquellos que saben convertir su palabra y acción en don maravilloso. Quiero referirme a don Alberto Motta Cardoze, un magnánimo filántropo.
You’re doing a great job (estás haciendo un gran trabajo), me repitió don Alberto Motta en ocasiones que coincidíamos en algún evento, cuando ejercía yo, a la sazón, la presidencia de la Apede.
Don Alberto empezó prácticamente de la nada, vendiendo pastillas, periódicos y mantequilla, hasta convertirse en un hombre inmensamente rico, pero al mismo tiempo contribuyendo, como pocos, para tener un país más rico y desarrollado, con el consiguiente impacto en la calidad de vida de familias panameñas al generar miles de oportunidades de empleo a través de tantas empresas que creó. Convertía en oro lo que tocaba.
La vida de este gran panameño ha producido ríos de tinta, se trata de un ejemplo a imitar. Su memoria quedará perennemente en el recuerdo de sus familiares y amigos, y de cuanta persona él tocó, tanto dentro como fuera de Panamá. Nos definió, como pocos, el amor por el trabajo y el amor al prójimo; demostró que no hay desafío que no pueda ser superado, si le imprimimos la necesaria pasión.
Sus hijos Stanley, Alberto y Sandra, han de sentirse sumamente orgullosos por el legado recibido de su padre, y estoy seguro de que los tres practican las virtudes que para don Alberto, eran su modus vivendi natural.
Su emprendedurismo y acción benefactora contribuyó a erigir a la Zona Libre de Colón como la principal en Latinoamérica y una de las más grandes del mundo. Aportó enormemente al desarrollo del país y a la generación de empleos a través de las empresas Motta Internacional, ASSA, Banco Continental, fábrica de aceites Pavo, finca Hermanos Motta, urbanización Costa del Este, etc. Entre tantas empresas que desarrolló, quizá uno de sus más impactantes logros es haber transformado a Copa Airlines, cuyas acciones se cotizan en la bolsa de Nueva York, en una aerolínea de categoría mundial, y el haber contribuido directamente a que el Aeropuerto Internacional de Tocumen se haya convertido en el conglomerado regional por excelencia que es, a través del cual se mueven diariamente miles de pasajeros hacia el mundo.
El legado de don Alberto Motta debe trascender como ejemplo vivo para las presentes y futuras generaciones, para ser mostrado al mundo entero. Importantes aeropuertos, puerta de entrada a los países, enaltecen las proezas de patriotas cuya vida ha trascendido ejemplarmente, tales como Eseiza - ministro Pistarini (Argentina), Arturo Merino Benítez (Chile), José Martí (Cuba), Ronald Reagan (Washington, DC), Charles De Gaulle (París), entre otros.
Por ello, un grupo de panameños no encontramos nombre más propicio para rebautizar el remozado Aeropuerto Internacional de Tocumen que: Aeropuerto Internacional de Panamá - Alberto Motta Cardoze, y lo proponemos afanosamente.
El autor es abogado
Además en opinión
• Dos lados de la misma moneda: I. Roberto Eisenmann, Jr. • Para prestar salud con eficacia y eficiencia: Josué Morales M. • Único no significa integrado: Pedro Ernesto Vargas • Aeropuerto Alberto Motta Cardoze: Enrique Arturo De Obarrio • De busero a transportista: Juan Ramón Martínez Dettore
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