| INGLATERRA.
El príncipe que se convierte en líder
Thomas Burmeister
Londres. -El príncipe con uniforme de camuflaje, ametralladora en mano, la mirada firme puesta en un terrorista. "Baje el arma", grita el joven de ojos azules con decisión. Un hombre de buena cepa. Así pudieron ver los británicos ayer a su futuro rey en un video rodado especialmente para el juramento de Guillermo tras su formación como oficial en la Academia de Sandhurst.
Las imágenes recordaron a los comentaristas un deseo que expresó su madre, la fallecida princesa Diana de Gales. "El único punto en el que su padre y yo coincidimos totalmente", dijo la princesa tras la separación del príncipe Carlos, "es en que Guillermo crezca lo más normalmente posible".
La familia real siempre se preocupó por ello. Y el príncipe Guillermo mismo, ni bien cumplió la mayoría de edad, no desaprovechó ninguna oportunidad para dar a entender a sus futuros súbditos: Soy uno de ustedes, Guillermo, el normal.
Con disciplina, el príncipe, de 24 años, renunció, por ejemplo, a las escapadas por las que se hizo famoso su hermano Harry, de 22 años.
En vez de eso, el apuesto joven rubio de ojos azules pudo ser visto saliendo con su bella novia Kate Middleton entre gente normal en Ibiza.
Los fotógrafos fueron atraídos por un aviso a un bingo, donde el príncipe, número dos en la línea de sucesión al trono detrás de su padre, el príncipe Carlos, jugaba como cualquier persona normal. E incluso cuando besa a su chica, todos pueden observarlo.
En el mundo laboral, durante sus prácticas en una empresa financiera, Guillermo se adaptó perfectamente. Como su novia Kate, respecto de la cual la corte hizo llegar a los medios la información de que "lógicamente" hacía té para sus compañeros durante sus prácticas.
Y qué tan solidario es el "Prince Simpático", como se lo llama, lo demuestra su compromiso con organizaciones de beneficencia.
Y ahora aparece Guillermo el líder. En el video de Sandhurst también se lo ve dentro y debajo de un helicóptero de combate, el rostro pintado con pintura oscura. Rodeado de compañeros, camina por el agua, carga pesos y suda en el barro.
"Ahora está preparado para dirigir tropas de combate", dijo el general de división Peter Pearson, comandante de la Academia de Oficiales, lleno de orgullo. Y la reina, de 80 años, añadió en el desfile: "Este es un día histórico, un hito".
Pero también un día de alivio. Después de que el príncipe Harry, de 22 años, terminara su formación en Sandhurst en abril, algo que es obligación para un miembro de la familia real, con la despedida de su hermano Guillermo regresa la rutina a la escuela militar.
Porque por más "normal" que haya sido el comportamiento de los príncipes, no podían ocultar que iban a todas partes acompañados de guardaespaldas.
Clarence House, la casa de su padre, debía ser informada constantemente sobre el bienestar de los jóvenes.
Para Guillermo, la carrera continúa de momento con los militares. Al contrario de su padre Carlos, que se formó como piloto en la Fuerza Aérea, y su abuelo Felipe, que adora la Marina, Guillermo se decidió por el Ejército.
Los expertos descartan, sin embargo, que alguna vez tenga que aplicar lo aprendido en Sandhurst en Irak o Afganistán. "No convertiremos al futuro rey en objetivo de los talibán", dijo un oficial del servicio secreto.
Seguirá siendo, sin embargo, objetivo de los fotógrafos. Y quizá muy pronto se produzca una noticia muy esperada. Los rumores sobre una boda o al menos un compromiso entre Guillermo y Kate son cada vez más fuertes.
Después de todo, la novia del príncipe fue invitada este año a pasar la Navidad con la familia real en el castillo de Sandringham.
DPA
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