| EL MICROCRÉDITO EN ACCIÓN.
El Nobel – Yunus – y MiBANCO
I. Roberto Eisenmann, Jr.
Mohamed Yunus de Bangladesh, el gurú que descubrió el micro crédito y quien fue el inspirador y miembro del Consejo Internacional de MiBANCO, ha recibido el Premio Nobel de la Paz. El premio no se ha recibido sin controversia: algunos piensan que Yunus y el microcrédito por él creado merecen un Nobel, pero de Economía, no de la Paz. Sin embargo, el comité que lo otorgó quiso dejar bien claro que con pobreza no hay paz, y que por eso otorga a Yunus el de la paz, ya que el microcrédito ha comprobado tener el mayor impacto sostenido sobre la pobreza. Hoy en día muchos súper millonarios están aportando al microcrédito grandes sumas de dinero, lo que nos complace a todos aquellos a quienes nos duele la pobreza y no estamos satisfechos con denunciarla sino –por ser gente de paz– afanosamente buscamos maneras pragmáticas de eliminarla.
Ahora bien: en el ámbito del microcrédito hay todavía muchas controversias no resueltas. Yunus dice que el crédito es un derecho humano y su organización exitosísima no es banco, así que los créditos no están calificados con las exigencias bancarias. Sus fondos importantes han provenido de donaciones. Otros pensamos que es necesario hacer que el microcrédito sea sostenible porque de otra manera no podrá perdurar en el tiempo. Las donaciones existen hoy, pero desaparecen mañana. Los grupos que creen en la necesidad de lograr sostenibilidad están evolucionando de ONG y financieras a bancos, ya que la figura de banco tiene posibilidad de captación, eliminando la dependencia en las donaciones, que son tan inestables.
Así pensamos cuando creamos MiBANCO y nos organizamos de salida como banco. Hicimos esto adelantándonos al movimiento mundial y -más allá- dimos participación a la sociedad y a los prestatarios en el banco (MiBANCO tiene 10 mil pequeños accionistas). Ahora bien… la licencia bancaria tiene altos costos y estrictas regulaciones crediticias y de transparencia que no tienen las ONG ni las financieras.
Cuando al inicio hablamos con Yunus y le dije que quería ir a Bangladesh a ver su accionar con mis propios ojos, me contestó: "no pierdas el tiempo. Regresa a Panamá y comienza a prestar. Te chocarás una y mil veces, pero terminarás aprendiendo cómo hacer microcrédito en Panamá". Así fue… él tuvo razón: nos hemos chocado muchas veces.
Llevamos 8 años aprendiendo con los golpes. Aprendimos que los grupos solidarios no funcionan en Panamá (al menos en lo de la pobreza urbana)… aprendimos que la mujer es la que merece mayor apoyo por su responsabilidad… aprendimos que en los sectores desposeídos nadie cree en nadie, y con razón, porque han sido engañados tantas veces. Aprendimos que no se pueden considerar financiables las facturas del Gobierno (FIS) porque no pagan sus cuentas por trabajos terminados y recibidos, llevando a la quiebra, sin asco, a los micro constructores que como banco dedicado a la micro empresa ayudamos a financiar. Aprendimos que "microcrédito" es crédito a todo micro empresario que esté excluido de la banca tradicional… o sea, aquel que puede necesitar créditos de $500, pero también aquellos que necesitan $10,000 o $20,000. Aprendimos que nuestra organización social tiene que ser más bancaria con los debidos controles de riesgos; para eso tenemos al prestigioso banquero Roberto Anguizola al mando.
Como yo suelo decir que en todas las actividades que hemos iniciado siempre nos ha tomado 10 años lograr éxitos sustanciales y sostenibles, nos queda poco tiempo para comprobar sostenibilidad con MiBANCO … porque ya van ocho.
Sin embargo, y a la vez que seguimos buscando la fórmula de sostenibilidad, hemos prestado $42 millones a 22 mil micro empresarios, 64% de ellos mujeres con 97.5% de repago histórico.
Estas son cifras que producen orgullo a pesar de que todavía estemos luchando para lograr utilidades sostenibles en esta industria que por todo el mundo todavía está en etapa experimental. Seguiremos luchando, con la convicción de que, para beneficio de nuestro país, tenemos que lograr el éxito… ¿contamos con usted? Le invitamos a participar como accionista en este maravilloso y necesario proyecto cuya junta directiva ad-honorem está formada por Gilberto Guardia F., Nicolás González Revilla, César Tribaldos, Francisco Young, Fernando Sucre, Ebrahím Asvat, Edilsa Sánchez, Luis H. Rivera, Noris Him, Tamara Zainet, Ariel Núñez, Rafael Quinzada, Ismael Guardia y quien escribe.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
Además en opinión
• El Nobel – Yunus – y MiBANCO: I. Roberto Eisenmann, Jr. • La mejor defensa de la educación: Nelva Reyes • ‘No he de morir del todo’: Dr. Jorge A. Motta B. • Reformas electorales y democracia plena: Pedro Sittón Ureta • Ciencia y religión: Carlos Vargas Vidal
|