| HOLANDA.
Electores desconfían de partidos
Thomas P. Spieker
La Haya. -Ya desde hace tiempo, los políticos holandeses de todo el espectro se esfuerzan por acercarse a los ciudadanos y por lograr popularidad. Tras las elecciones parlamentarias del miércoles, la mayoría de ellos debe admitir que nuevamente no lo logró.
Desde los gobernantes demócratacristianos (CDA) hasta los Verdeablecidos en el sistema registraron una pérdida de confianza. Particularmente dramática fue la caída del partido socialdemócrata PvdA, que en mayo tendía a ser el ganador seguro en las elecciones.
Todos ellos estaban hoy con las manos vacías, porque ni en la izquierda ni en la derecha se vislumbraba una mayoría para gobernar.
De la protesta de tantos electores se beneficiaron los partidos marginales. El vertiginoso ascenso de los socialistas, que los convirtió en el tercer partido político más fuerte, sorprendió haabían pronosticado un fortalecimiento de la izquierda.
En la derecha ganó Geert Wilders. Hasta ahora un combatiente solitario, este ex legislador del partido VVD quiere evitar con su nuevo "Partido para la Libertad", que un "tsunami islámico" sacuda los pólder y los molinos de viento. Casi 600 mil electores le dieron su voto y así, de la nada, obtuvo nueve escaños en el Parlamento.
Entre las personas que lograron éxito en estas elecciones también figura André Rouvoet. El presidente de la protestante Unión Cristiana tiene 12 años de experiencia en el Binnenhof, la sede medieval del Parlamento y el gobierno en La Haya. Pero se mantuvo lejos de los "grandes" y defendió a toda costa sus posiciones. Los electores lo recompensaron duplicando el número de escaños para su agrupación de tres a seis.
De esta manera, la ChristenUnie se volvió repentinamente interesante para otros. Rápidamente se calculó que una gran coalición formada por el CDA y PvdA con ayuda de estos devotos legisladores lograría la mayoría.
Sin embargo, en el pasado no había química entre los cristianos del CDA y aquellos de la ChristenUnie. Debido a que estos últimos con frecuencia calificaron de antisocial el curso del gobierno del primer ministro Jan Peter Balkenende, durante la campaña electoral fueron objeto de ataques por parte del CDA.
Rouvoet dio claramente a entender que le gustaría cogobernar, pero también el día después de los comicios insistió: "Debe ser más social, cristianosocial".
Que el país de los tulipanes debe hacerse más solidario es también el lema del socialdemócrata Wouter Bos. El pasó por alto su dramática derrota en la noche de las elecciones, al declararse portavoz de todos los izquierdistas y así parece que se adjudicó para sí el grandioso éxito de la competencia socialista.
DPA
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