| UN REGALO DE VIDA.
Tamizaje neonatal
Gladys Cossio
Hace 45 años en 1961, el Dr. Robert Guthrie desarrolló la prueba de tamiz neonatal mediante la recolección de gotas de sangre obtenidas del talón del recién nacido y colocadas en papel de filtro para la detección de la fenilcetonuria (PKU), enfermedad metabólica y hereditaria que produce graves complicaciones como el retraso psicomotor severo o, aún peor, la muerte si no se realiza un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado desde los primeros días del nacimiento.
El Programa Nacional de Tamizaje Neonatal aprobado en forma ejemplar y con gran sentido de responsabilidad y sensibilidad humana por los diputados de la Asamblea Nacional de nuestro país, el pasado 15 de noviembre del año en curso. Es un regalo de vida para todo niño o niña que nazca en esta tierra bendecida por Dios y hace realidad un sueño de muchos años en el Hospital del Niño de Panamá, institución pediátrica garante de la salud infantil de miles y miles de niños, principalmente de los hogares más humildes de este país, que no tienen oportunidad de un diagnóstico temprano de cualquiera de las seis enfermedades (hipotiroidismo congénito, fenilcetonuria, galactosemia, deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, hiperplasia suprarrenal congénita y anemia falciforme) contempladas en esta ley.
Durante todos los meses del año y por muchos años hemos estado diagnosticando, con gran preocupación, recién nacidos y lactantes que llegan con cuadro clínico agudo y/o secuelas permanentes por alguna de estas seis (6) enfermedades, cuyas complicaciones o muerte precoz debieron ser prevenidas.
El tamizaje neonatal se realiza en todos lo países industrializados de este planeta como Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, Inglaterra, España y Japón desde hace más de 30 años, y qué decir de países latinoamericanos como México, Colombia, Venezuela, Uruguay, Paraguay, Chile, Argentina, Brasil y Costa Rica que nos lleva 10 años de experiencia en este programa, con una cobertura del 98% de los recién nacidos y en donde recientemente celebraron el nacimiento del niño millón tamizado.
El tamizaje neonatal es un programa de prevención por excelencia, porque disminuye la morbilidad y mortalidad infantil, porque evita la carga emocional de aquellos padres que tienen en sus hogares niños con secuelas permanentes de retraso mental o algún otro tipo de discapacidad que pudo haberse evitado, y porque minimiza gastos excesivos en el presupuesto asignado al sector salud debido a las constantes hospitalizaciones de estos pacientes. Recordemos, que los niños que hoy nacen son el futuro de nuestra nación y tenemos una obligación moral de velar porque nuestros hijos y nietos tengan la mejor calidad de vida; de manera que sean en un futuro no lejano los ciudadanos sanos y productivos que esta nación necesita para afrontar los grandes retos que debemos asumir.
La autora es pediatra
Además en opinión
• La necesidad de la religión: I. Roberto Eisenmann, Jr. • Mujeres como víctimas de la violencia laboral: Haydée Méndez Illueca • Las lecciones de la historia: Patricia Pizzurno • Tamizaje neonatal: Gladys Cossio • Corrupción, pobreza, riqueza y desarrollo: Darío Suárez
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